Emilio lleva más de doce años trabajando como productor musical y, a lo largo de su carrera, ha colaborado con amplia variedad de artistas, además de producir y dirigir más canciones de las que puede contar. Es un productor que ha tenido exito, pero siempre ha preferido trabajar de forma independiente para poder elegir a los artistas con los que colabora. A diferencia de otros en la industria a quienes las discográficas les asignan los proyectos, él dirige su propia empresa de producción y son los mismos artistas quienes acuden a él para contratar sus servicios.
Lo bueno de esto es que eso le permite seleccionar con quien trabajar, sobre todo, aquellas que traen proyectos que sabe que van a triunfar. Es alguien que cuida mucho su imagen y se esfuerza por mostrar siempre que puede una trayectoria de éxito, por eso decidió trabajar de manera independiente. Uno de esos casos en donde ha trabajado con alguien y lo ha ayudado a triunfar fue con la cantante Kati. Ella era una cantante con una gran voz pero muy poca experiencia, por lo que necesitaba un buen productor para su primer álbum. Él no solía trabajar con artistas novatas, pero hizo una excepción en este caso porque Kati tenía una voz muy buena. Era un diamante en bruto, así que aceptó la producción del proyecto.
La producción del álbum comenzó unos cinco días después. Empezaron a grabar las canciones y a pulir las letras de cada tema. Emilio estuvo presente durante todo el proceso, supervisando el trabajo, especialmente la mezcla en el estudio. Sin embargo, Kati resultó ser bastante terca. Mientras él trabajaba en mejorar una canción, ella pedía añadir otros elementos. Esto no le gustaba porque su experiencia le decía que esas adiciones no sonarían bien, además, harían que las canciones fueran más difíciles de interpretar para una cantante sin experiencia.
Ella le recordaba que solo era su asesor y que debía respetar sus decisiones creativas. Él lo aceptaba diciendo que lo entendía, pero insistía en que, según su experiencia, las modificaciones que ella hacía causarían problemas. Aun ella no hacía mucho caso. A pesar de este inconveniente, el se esforzó por hacer un trabajo. Guardó una copia de seguridad de las canciones con los ajustes correctos que él había sugerido por si acaso, con el pálpito de que podrían necesitarse más adelante.
Al mismo tiempo, produjo las canciones exactamente como ella las quería. Una vez listo el álbum, quisieron darles a los fanáticos un adelanto antes del lanzamiento oficial. Decidieron subir algunas a las redes, en las que ella interpretaría algunos temas de los que se habían acabo de hacer. Para darle publicidad al álbum. Pues llegó el día y Kati interpretó las canciones recién producidas a su propio estilo. Pero las críticas de los fans fueron negativas. Sin embargo, entre canciones nuevas, había cambiado una “Love” por la versión que él había producido.
Vio que mientras la gente en redes criticaba las otras cuatro canciones nuevas, en realidad les gustaba esa, era como la mejor interpretación. Esto la hizo darse cuenta de que sus propias modificaciones habrían arruinado el álbum. Ella le pidió disculpas y reconoció que debió haberse dejado guiar por su experiencia desde el principio. Él fue amable y le dijo que aún estaban a tiempo. Al final, lanzaron el álbum producido por Emilio, el cual fue un éxito de ventas. El alumno no pudo superar al maestro. Este es solo un ejemplo de las muchas personas a las que el ha ayudado. Esta historia continuará.



