Encontré muchas ideas y planteamientos interesantes en la publicación Ser Feliz… Nos Estamos Obligando a Serlo -¿O Ser Mejores Personas?- Reflexiones de Domingo en 7mo. Día del amigo @emiliorios, me gustaría compartir una reflexión que surge a partir de la lectura de ese post.

Hay para muchos una idea presente de que "tener bienestar" implica no tener problemas, y nada más lejos de la realidad que eso, ¿hay algún ser humano que no tenga problemas?, no lo creo, ni siquiera aquellas personas que intentan aplicar ese positivismo permanente tan de moda hoy en las redes sociales, porque en nuestro día a día siempre surge algo que debemos resolver.
Pensar que estaremos en algún momento de nuestras vidas sin ninguna preocupación, sin nada que resolver, que las cosas saldrán siempre según lo planificado, que el trabajo no generará estrés, es tener una visión un tanto irreal de lo que es el bienestar, pienso que la cosa no va por ahí, porque mientras vivamos siempre vamos a tener que resolver cosas, entonces lo lógico no es evitar esas situaciones (porque siempre van a aparecer), sino más bien tener las herramientas necesarias para afrontarlas desde la tranquilidad, pienso que más bien deberíamos enfocarnos en ese sentido.
Y la felicidad, al igual que el bienestar, parece estar vista como algo que debe ser una constante, e igualmente digo, esto es algo bastante relativo, porque hay cosas que nos generan placer, que nos hacen sentir felicidad, pero no es algo que tendremos siempre. Y sé que hay quienes profesan que hay que agradecer que cada día podemos despertar, que podemos comer, que tenemos la dicha de tener contacto con nuestra familia y amistades, y si, claro, no digo que no, pero no implica que tenemos que estar felices todo el día, porque hay cosas que nos incomodaran.

Hay una especie de presión por demostrar ser felices, porque si no lo haces eres un malagradecido, pero el asunto es que no siempre estamos igual, podemos tener un buen trabajo, gozar de buena salud, incluso tener una pareja estable, pero aun así habrá cosas que un día no nos afecten y, tal vez, otro día si, porque somos humanos, y no quiere esto decir que no seamos agradecidos, o que no haya felicidad en nuestras vidas.
En este post, en línea con mi publicación anterior, afirmo que hay días en los que tengo más momentos de felicidad que otros, porque es real, la felicidad se presenta en momentos específicos del día, por situaciones particulares, por logros (bien sea personales o de otros allegados), pero no estamos felices desde que amanece hasta que anochece, al menos no es algo que vea como una conducta muy lógica ni humana.

Partiendo de esto último, ¿por qué insistir en eso de la felicidad permanente?, es como pretender Ser siempre el más inteligente, reconozcamos que hay áreas en las que no somos buenos, es perfectamente normal que haya habilidades en las que no destaquemos, y eso no nos hace menos inteligentes, nos hace humanos.
Tal vez en esa búsqueda del bienestar permanente, de la felicidad absoluta y constante nos estemos deshumanizando un poco, porque no creo que sea lógico -ni humano- pretender dejar de sentir tristeza, preocupación o frustración, porque son emociones totalmente humanas, la idea es más bien tratar de convivir con ello sin que definan por completo el como vivimos. Porque, después de todo, no necesitamos ser felices todo el tiempo para tener una buena vida. Que tengan todos un bonito día, o mejor dicho, bonitos momentos en su día.




