
Para mucha gente soy una persona muy madura, y según ellos, lo he sido desde siempre. Mi madre suele darme ejemplos que argumentan su postura, aunque de todos ellos recuerdo pocos. Uno es de cuando tenía alrededor de 10 años y me estaban extirpando unas muelas, pero la anestesia dejó de hacer efecto al 100% y decidí que me sacasen la última así, aunque me doliera, con tal de no vivir la agonía de esperar una semana para la próxima cita y pasar por lo mismo de nuevo.
En situaciones difíciles suelo generar cierto respeto porque según los demás, tengo mucho temple y hago siempre lo correcto, y si se hicieran entrevistas a las personas que me conocen, mi supuesta madurez, sería algo en lo que casi todos coincidirían. En otras cosas es posible que no se pusieran de acuerdo, pero sobre mi madurez el veredicto sería prácticamente unánime.
Sin embargo, para quien les escribe, la persona madura que todos miran cuando me ven, no existe, o al menos no como la describen. Con los años el famoso refrán de "sabe más el diablo por viejo que por diablo" se va volviendo una realidad cada vez más clara para mí, porque siento que en realidad uno acaba agarrando "colmillo" con los años, y se va curtiendo y aprendiendo a jugar cada vez mejor con las cartas que nos da la vida. Y la verdad no estoy seguro de si eso pueda llamarse en realidad madurez.

Yo en particular no me siento tan maduro como me pintan. Tengo dudas de todo, o casi todo, todo el tiempo. Y detrás de la fachada de templanza que los demás ven, hay una maraña de indecisión y preguntas que me hago siempre cuestionándolo todo. Lo he dicho en publicaciones previas, soy alguien que vive en su cabeza, alguien que está pensando en algo casi todo el tiempo, y que no puede evitar ser reflexivo porque está en su naturaleza.
Sé que no todo mundo es así, y que hay gente en el polo opuesto, lo que yo llamo gente que vive por inercia, personas que van por la vida casi en piloto automático, y que rara vez se hacen preguntas, reflexionan o cuestionan algo. Debo confesar que a veces los envidio y me pregunto cómo será vivir así, porque para mí es algo sencillamente inconcebible.
Pero ya sea que te la pases cuestionando todo el tiempo las cosas, como yo, o nunca lo hagas, ¿en verdad existe eso que llamamos madurez, o simplemente se trata de experiencia acumulada que nos hace actuar con mayor conocimiento de las cosas, y nos ayuda a cometer menos errores de juicio? Esta capacidad de aprender de nuestros errores (aunque no siempre a la primera), ha sido básica para nuestra sobrevivencia como especie, y no estoy seguro de que pueda calificarse como que nos hacemos más sabios con los años.

Si eso que llamamos madurez existiera como socialmente se pinta, yo sería una persona con mucha más claridad de pensamiento y menos dudas, y no es así. Por eso pienso que la madurez tal vez sea una ilusión, y es más bien una manera elegante de nombrar a nuestra acumulación de experiencias de vida, o nuestra capacidad de analizar la información a nuestra disposición al momento de tomar decisiones.
Obviamente las cosas no son tan simples, no pretendo ser un reduccionista, pero si le preguntan a cualquier persona si con la edad se le ha vuelto más fácil el tomar decisiones, y se considera una persona más madura, casi puedo asegurar que la mayoría dirá que no, y que se sienten tan perdidas, confundidas y conflictuadas como siempre se han sentido, solo que ahora lo disimulan mejor o se les nota menos.
Y si evaluamos el accionar de aquellos que si se consideran más maduros, estoy seguro de que muchos, más que serlo, creen serlo, lo que les permite actuar con una seguridad fundada en bases cuestionables, por decir lo menos. Con los años la frase de que mientras más aprendemos más nos damos cuenta de nuestra ignorancia, también me parece de lo más atinada, aunque siempre hay gente que se sobre-estima, y creE que por saber más que el promedio, sobre algún tema, ya lo sabe todo.

Cuando somos niños pensamos que nuestros padres son sabios y ellos si lo saben todo, pero cuando estamos en su lugar, nos damos cuenta de que muy probablemente se sentían igual de perdidos que nosotros, y los valoramos más porque a pesar de eso nos sacaron adelante. Pero por otro lado, cuando vemos que alguien, de quien por su edad, rango o experiencia, se espera determinado nivel de madurez, comete un error grave, lo cuestionamos como si no tuviera derecho a equivocarse, y sin ponernos en su lugar ni preguntarnos cómo es que cometió tan grave equivocación.
He visto videos en YouTube de un joven que se la pasa entrevistando gente ya bastante mayor, sobre las claves para una vida plena, y cosas así, y además de los consejos que suelen dar, que por lo general no varían mucho de lo esperable, si sorprende como reconocen que a pesar de los años siguen sintiéndose como cuando eran más jóvenes, y no se sienten particularmente sabios, e incluso siguen con las mismas inseguridades, dudas e inquietudes de toda la vida.
Muchos ni siquiera saben cómo es que llegaron al lugar en donde están, y se consideran afortunados de haberlo logrado, muchas veces a pesar de sí mismos. La realidad es que nadie sabe bien a bien en realidad lo que está haciendo, y todo en la vida es un juego de estadísticas, un tirar de dados. Algunos nacen con buena estrella, y les va bien en la vida, mientras que otros nacen estrellados, y van por esta dando tumbos.

Y en una tercera categoría, en la que me gusta ponerme, están aquellos que aprenden (o medio aprenden), a interpretar las estadísticas para aumentar sus posibilidades de éxito, y minimizar, en la medida de lo posible, el peso del azar en sus vidas. Son gente que aprende a jugar sus cartas, pero tratan de estar listos para cuando las cosas no les salgan como lo esperan.
Me encantaría creer que con los años maduramos de manera natural, y que eso que llamamos edad madura, es otra fase de nuestro desarrollo, como lo son la infancia y la adolescencia, pero a diferencia de las anteriores, en que hay un componente emocional y otro biológico, me parece que en lo que llamamos la madurez, lo biológico se da, pero lo emocional no tanto, o no con la misma contundencia que en etapas previas de nuestra vida, tal vez por eso muchos sentimos que somos los mismos que cuando teníamos 20 años.
¿Ustedes que piensan? ¿Pueden afirmar que han madurado con la edad, o también tiene sus dudas? Me encantará leerles en los comentarios. Por lo pronto mucha gracias por leerme, y hasta la próxima.

©bonzopoe, 2026.
Nota: Todas las imágenes contenidas en esta publicación fueron generadas con
Midjourney.

Si llegaste hasta acá muchas gracias por leer este publicación y dedicarme un momento de tu tiempo. Hasta la próxima y recuerda que se vale dejar comentarios.
