Hoy quiero hablar de un pelotero que es orgullo de Cuba, de Pinar del Río y, especialmente, de Mantua. Se trata de Randy Arozarena, el "Tsunami" que ha conquistado las Grandes Ligas con su energía, su talento y su carisma.
Nacido en Mantua, un pequeño municipio pinareño que también es cuna de Andy Pagés, Randy ha demostrado que el talento cubano no entiende de fronteras. Debutó en MLB en 2019 con los Cardenales de San Luis, pero fue con los Rays de Tampa Bay donde se convirtió en una superestrella. En 2021 fue nombrado Novato del Año de la Liga Americana y rompió récords de postemporada, convirtiéndose en el primer jugador en la historia en conectar jonrones en cada una de sus primeras seis series de playoffs.
Su estilo de juego es eléctrico: corre las bases con agresividad, hace jugadas espectaculares en los jardines y siempre juega con una sonrisa. Es un líder en el clubhouse y un ídolo para la afición. En 2026, con los Marineros de Seattle, sigue demostrando su clase y su poder.
Para Mantua y para Pinar del Río, ver a Randy triunfar es un motivo de inmenso orgullo. Es la prueba de que, incluso en un pueblo pequeño, se pueden criar leyendas. Randy no olvida sus raíces: siempre lleva a Cuba en el corazón y es un embajador de nuestra cultura y nuestra pasión por el béisbol.
¡Vamos, Randy! Cuba entera está pendiente de ti.
Today I want to talk about a ballplayer who is the pride of Cuba, of Pinar del Río, and especially of Mantua. I'm talking about Randy Arozarena, the "Tsunami" who has conquered the Major Leagues with his energy, talent, and charisma.
Born in Mantua, a small municipality in Pinar del Río that is also the birthplace of Andy Pagés, Randy has shown that Cuban talent knows no borders. He debuted in MLB in 2019 with the St. Louis Cardinals, but it was with the Tampa Bay Rays that he became a superstar. In 2021 he was named American League Rookie of the Year and broke postseason records, becoming the first player in history to hit home runs in each of his first six playoff series.
His style of play is electric: he runs the bases aggressively, makes spectacular plays in the outfield, and always plays with a smile. He is a leader in the clubhouse and an idol for the fans. In 2026, with the Seattle Mariners, he continues to show his class and power.
For Mantua and for Pinar del Río, seeing Randy succeed is a source of immense pride. He is proof that even in a small town, legends can be raised. Randy does not forget his roots: he always carries Cuba in his heart and is an ambassador of our culture and our passion for baseball.
Go, Randy! All of Cuba is watching you.



