Hoy quiero compartir algo muy especial, algo que para mí representa mucho más que volver a sentarme en un aula. Después de más de cinco años sin pisar una escuela, vuelvo a vivir esa sensación de llevar una mochila, escuchar a un profesor, conocer nuevos compañeros y sentir nuevamente esa mezcla de nervios y emoción que solo se vive cuando comienzas una etapa nueva.
Lázaro y yo comenzamos un nuevo camino en nuestras vidas: la universidad. Un camino que llega con muchas preguntas, sueños y también con algunos miedos. Voy a estudiar Gestión Sociocultural, una carrera que todavía estoy descubriendo, porque si soy sincero, al principio no sabía exactamente todo lo que abarcaba ni hacia dónde me llevaría. Pero hay algo que sí tengo claro: quiero aprender, crecer y abrir una nueva puerta en mi vida.
A veces creemos que las oportunidades tienen una edad determinada, que estudiar es solo para los jóvenes que recién terminan una etapa escolar. Pero la vida me ha enseñado que nunca es tarde para volver a intentarlo. Cada persona tiene su propio tiempo, sus propias luchas y sus propios caminos. Lo importante es no dejar de avanzar.
Regresar a un aula después de años es enfrentarse a muchas emociones. Es recordar lo que fuimos, mirar lo que hemos vivido y demostrar que todavía tenemos sueños por cumplir. No importa si tienes 20, 30, 40 o más años; mientras exista el deseo de aprender, siempre habrá una razón para comenzar de nuevo.
Quizás este viaje tenga momentos difíciles, días de cansancio y desafíos que superar, pero también tendrá momentos inolvidables, nuevas amistades, conocimientos y experiencias que quedarán para siempre.
Hoy me subo a este tren de nuevas emociones sin tener todas las respuestas, pero con la ilusión de quien sabe que cada página nueva puede traer una gran historia.
A todos los que alguna vez han pensado en estudiar, cambiar de rumbo o perseguir un sueño que dejaron guardado: este es un recordatorio de que nunca es demasiado tarde. La vida no termina cuando dejamos un aula; a veces, la vida nos devuelve al aula justo cuando estamos preparados para aprovecharlo de verdad.
Este es mi nuevo comienzo. Un viaje de aprendizaje, crecimiento y esperanza.








