Hay un dicho popular que dice: «Músico, poeta y loco, tenemos un poco». Pero yo creo que mi marido se tomó ese dicho demasiado en serio. 😂❤️
¡Ay, mi gente! Les voy a contar algo que me pasó recientemente y que me hizo pensar mucho en esa manera tan particular que tiene mi compañero de vida de enfrentarse a las cosas.
Hace poco nos mudamos a una nueva vivienda de alquiler y, como suele pasar cuando uno comienza una nueva etapa, aparecieron algunos problemas. Esta vez, los protagonistas fueron la electricidad, las luces y los tomacorrientes. ¡Aquello parecía una aventura que apenas comenzaba! 😂
Y ahí estaba él, mi marido, el músico, el poeta, el loco de mis amores, mirando todo aquello como quien contempla un problema que, tarde o temprano, tiene que encontrar una solución.
Ahora bien, quiero aclarar algo: ¡mi marido no es electricista profesional! Pero eso no le impidió ponerse manos a la obra con la intención de resolver los problemas eléctricos de la casa.
Y yo, mientras lo veía, pensaba: «¡Dios mío, este hombre mío! ¿Qué voy a hacer contigo?». 😂❤️
Porque si hay algo que caracteriza a mi marido es que no siempre hace las cosas en el momento que uno espera. A veces puede desesperarte un poquito. Una piensa que va a resolver algo hoy y él parece tener su propio calendario, sus propios tiempos y hasta su propia filosofía de vida.
Pero ¿saben qué es lo curioso?
Cuando este hombre dice que va a resolver algo, para él es como si hubiera firmado un contrato con el universo. 😂
Puede tardar, puede darle mil vueltas al asunto, puede parecer que está pensando en la inmortalidad del cangrejo, pero cuando finalmente se decide, pone su empeño en cumplir lo que dijo.
Y eso me hace reflexionar sobre algo que considero muy importante en una relación: la diferencia entre hablar por hablar y tener la intención sincera de cumplir nuestra palabra.
💕 No es perfecto, pero es mi compañero de aventuras
La convivencia nos enseña muchas cosas sobre la persona que elegimos para compartir nuestra vida.
Aprendemos que nadie es perfecto. Que cada cual tiene sus manías, sus costumbres, sus virtudes y esos defectos que a veces nos hacen suspirar profundamente antes de contar hasta diez. 😂
Pero también descubrimos esas cualidades que nos hacen mirar a nuestra pareja con admiración.
En mi caso, una de esas cualidades es esa determinación que tiene mi marido cuando se propone resolver algo.
No estoy diciendo que siempre tenga la solución correcta ni que debamos hacerlo todo sin ayuda profesional. ¡Por supuesto que no! Especialmente cuando se trata de la electricidad, hay que tener mucho cuidado y dejar las instalaciones en manos de personas cualificadas.
Lo que quiero destacar es esa disposición de no quedarse cruzado de brazos ante un problema y ese deseo de encontrar una salida cuando algo se complica.
Y aunque a veces me haga reír, me desespere o me deje preguntándome qué estará tramando ahora, hay algo que no puedo negar: admiro esa parte de él.
😂 ¡Músico, poeta y loco, pero con su propia manera de amar!
A veces el amor no se demuestra con grandes discursos ni con frases sacadas de una película romántica.
A veces se demuestra en las pequeñas cosas de la vida cotidiana.
En la persona que busca cómo resolver un problema. En quien intenta encontrar una solución cuando las circunstancias no son las mejores. En quien, con sus limitaciones y sus peculiaridades, quiere aportar algo a la vida que está construyendo junto a ti.
Y también se demuestra en la capacidad de reírnos juntos de nuestras propias locuras.
Porque, seamos sinceros, vivir en pareja no siempre es un cuento de hadas. Hay mudanzas, cuentas, reparaciones, imprevistos y días en los que uno quisiera tener un botón mágico para resolverlo todo.
Pero cuando tienes a tu lado a alguien con quien puedes compartir esas experiencias, incluso los contratiempos pueden convertirse en anécdotas que después recuerdas con una sonrisa.
¡Y vaya que mi marido me está regalando anécdotas! 😂❤️
❤️ Al final, cada quien ama a su manera
Con el tiempo he aprendido que no todas las personas demuestran su compromiso de la misma forma.
Algunas son rápidas para actuar. Otras necesitan más tiempo para ponerse en marcha. Algunas hablan mucho y otras prefieren demostrar con hechos lo que llevan dentro.
Lo importante es aprender a reconocer lo bueno que existe en la persona que tenemos al lado, sin dejar de ser realistas sobre aquello que necesita mejorar.
Yo sé que mi marido no es perfecto. ¡Ni yo tampoco! Pero en medio de nuestras diferencias, nuestras ocurrencias y nuestras aventuras, hay algo que me encanta de él: cuando se compromete de corazón con algo, quiere cumplirlo.
Y eso, para mí, tiene un valor especial.
Porque al final del día, la vida no consiste en encontrar a una persona sin defectos, sino en construir una historia con alguien con quien podamos crecer, aprender, apoyarnos y, sobre todo, reírnos de vez en cuando de las locuras que nos toca vivir.
Así que sí, mi marido es músico, poeta y loco.
¡Pero es mi músico, mi poeta y mi loco! ❤️😂
Y mientras él siga sorprendiéndome con sus ocurrencias, yo seguiré teniendo historias que contarles.
Porque el amor también está en eso: en conocer a la persona que tienes al lado, aceptar que no es perfecta y encontrar motivos para admirarla incluso en las situaciones más inesperadas.
💬 Y ahora quiero saber tu opinión...
¿Tienes en tu vida a una persona que te desespera porque parece que nunca va a resolver las cosas, pero que, cuando finalmente se pone en marcha, te sorprende con lo que consigue?
¿Eres de las personas que resuelven todo inmediatamente o de las que necesitan su tiempo, pero no descansan hasta cumplir lo prometido?
¡Cuéntame tu experiencia en los comentarios! Me encantará leerte. ❤️
Porque cada pareja tiene su propia historia, sus propias locuras y esa manera especial de demostrarse amor.
¡Y algunas historias comienzan con un simple problema eléctrico y terminan recordándonos por qué elegimos caminar junto a esa persona! 😂💕
Gracias por leerme y acompañarme en esta pequeña historia de mi vida.



