De un momento a otro, todo puede cambiar
Esta semana estuvieron de visita Gris y los niños. Por cuestiones de trabajo y otras cosas, estoy de vuelta en casa de mis padres, así que la casa se llenó de ruido otra vez.
En uno de los intentos por mantenerlos entretenidos, les puse Kung Fu Panda. Aguantaron más o menos la mitad de la película antes de irse al patio a correr, que probablemente era justo donde debían estar. En casa estamos limitando el uso de pantallas al mínimo posible, pero esa discusión da para otro post.
No terminamos de ver la película. Yo ya la he visto varias veces, pero ahora, al verla con otros ojos, me pegó distinto. Sobre todo por el maestro de maestros: el buen Oogway. Les dejo un video donde analizan su filosofía, porque hay mucho más de lo que uno nota de niño:
Video por Victor Requena
La paradoja del control
Hay una frase de Oogway que se me quedó dando vueltas: "no hay accidentes". Y me hizo ruido, porque justo ando metido en la contradicción opuesta.
Por un lado, ya escuché dos veces el audiolibro de Freddy Vega, el CEO de Platzi, que, curiosamente, se llama "Control". Por el otro lado, estoy tratando de cambiar mi identidad para manifestar lo que realmente soy, partiendo de que todo es un espejo.
¿Se ve la paradoja? Estaría forzándome a controlar todo lo que está en mis manos, mientras al mismo tiempo intento soltar y confiar en que las cosas lleguen. Creo que la salida está en distinguir bien las dos cosas: reconocer qué está realmente en mi control y qué no. Lo demás es desgaste.
Y aquí quiero ser claro con ustedes, porque sé que a más de uno le va a levantar la ceja lo que sigue. Hay dos cosas distintas en lo que estoy haciendo:
- Lo que estoy haciendo: meditar, leer, escuchar audiolibros, hacer ejercicio, comer mejor, buscar mentores. Hábitos aburridos y comprobables. De esto nadie discute.
- Lo que estoy creyendo: la manifestación, la Ley de Atracción, las frecuencias. Esto es más resbaloso, aún soy nuevo, y no vengo a venderles una verdad. Lo estoy poniendo a prueba en mi propia vida y algunas cosas sí las he manifestado. Les invito a investigar y sacar sus propias conclusiones.
¿En qué frecuencia estamos vibrando?
Una de las cosas que estoy aplicando a mi vida es la idea de que cada emoción tiene una frecuencia, y que uno puede ir subiendo o bajando por esa escala. Aquí les dejo un adelanto, resumido:
| # | Escala Vibratoria | Zona |
|---|---|---|
| 1 | Alegría, Gratitud, Libertad, Amor, Apreciación | ++++ |
| 2 | Pasión, Entusiasmo | +++ |
| 3 | Expectativa positiva, Optimismo | ++ |
| 4 | Esperanza, Satisfacción | + |
| 5 | Aburrimiento, Pesimismo | − |
| 6 | Impaciencia, Frustración, Abrumación | − |
| 7 | Decepción, Duda, Preocupación | −− |
| 8 | Culpa, Inseguridad, Falta de merecimiento | −− |
| 9 | Desánimo, Celos | −−− |
| 10 | Rabia, Venganza, Odio | −−− |
| 11 | Miedo, Depresión, Impotencia, Victimismo | −−−− |
Entre más alta la posición, mejor. Y hasta abajo, en el escalón 11, está el victimismo.
Ahí es donde yo estuve. Culpando a ex desarrolladores de proyectos que fueron casi al 100% a mis manos. A personas que recibieron apoyo y, desde mi punto de vista, lograron poco, mientras yo me quedé con muchas deudas por intentar al máximo ir por el "camino correcto".
El antídoto
El antídoto del victimismo es la responsabilidad personal. Suena obvio escrito así, pero aplicarlo es otra cosa, porque implica aceptar lo que pasó sin buscar a quién culpar.
Y lo digo por mí, no por nadie más. Durante mucho tiempo en Hive estuve esperando que algo externo cambiara para que yo estuviera mejor: desde el precio de Hive hasta que la mentalidad de ciertas personas cambiara . Ese "alguien" nunca iba a llegar a arreglarlo. Y mientras yo esperaba, el único que perdía tiempo era yo.
El regalo de Oogway
Al final no terminamos de ver la película. Los niños se aburrieron y se fueron al patio.
Pero se me quedó grabada la otra frase de Oogway: el ayer es historia, el mañana es un misterio, y el hoy es un regalo, por eso se llama presente.
Creo que ahí está la respuesta a mi propia paradoja. No se trata de controlar todo, ni de sentarme a esperar a que las cosas lleguen solas. Se trata de hacerme responsable de lo único que de verdad está en mis manos: quién decido ser hoy y en qué frecuencia decido vibrar hoy.
No es un salto del escalón 11 al 1. Es subir uno a la vez, y no siempre hacia arriba: de la rabia a la duda, de la duda a la esperanza, de la esperanza al entusiasmo. Aún estoy en ese proceso, construyendo una identidad nueva y haciendo cosas que antes no hacía.
Así que la pregunta se las dejo a ustedes:
¿En qué frecuencia están vibrando hoy? ¿Y qué es la única cosa que sí está en sus manos esta semana?
Los leo en los comentarios.
*Nota: mucho de esto lo estoy aprendiendo en BetterLife - La Alianza Apex, una comunidad en Skool fundada por Andrés Jaramillo. El costo es simbólico comparado con lo que trae, sobre todo las sesiones uno a uno. Ese enlace es de afiliado: si se unen, yo gano una comisión mientras estén activos. Se los digo de frente para que decidan con toda la información.*



