
Hay noches que simplemente tienen el aroma perfecto: una mezcla de café, dulces recién hechos, buena música de fondo y la mejor compañía. Eso fue exactamente lo que vivimos recientemente mi mamá, mi hija y yo cuando nos fuimos a recorrer un bazar local.
Ibamos con un motivo superespecial: apoyar a mi prima, quien estuvo presente con su emprendimiento de repostería. Les cuento que su mesa era una tentación total. Tenía de todo para alegrar el paladar: un pie de limón con el punto exacto de acidez y dulzura, un tres leches cremosito y una gelatina mosaico que no solo se veía bellísima con todos sus colores, sino que estaba deliciosa. Da tanto orgullo ver a la familia emprender y ponerle tanto corazón a lo que hace.

El ambiente del lugar estuvo increíble. Entre la música en vivo que le daba un toque superameno a la velada y la creatividad de cada estand, el tiempo se pasó volando. Dando vueltas por los pasillos nos encontramos de todo un poco: propuestas de ropa bellísimas, perfumería, artesanías, puestos de comida variada y hasta ceviche fresco.

Eventos como este nos recuerdan lo valioso que es apoyar el comercio local, conectar con gente trabajadora que le pone ganas a sus sueños y, sobre todo, regalarnos estos momentos en familia que se convierten en recuerdos bonitos. Nos fuimos a casa con el corazón lleno, sonrisas compartidas y, por supuesto, un par de postres para el camino

Todas las imágenes son de mi propiedad, capturadas con mi spark go 1.📸 Editadas con GridArt versión gratuita.Imagen principal y Banner final editado con Canva versión libre.🔁Deeptraductor fue utilizado para esta publicación.📶




