Lo tengo que decir me duelen hasta las pestañas y eso me pone de mal humor, el que mi cuerpo no me acompañe al paseo, simplemente no da la talla, en otra época caminaría todo.

No me estoy quejando de lo que veo, sino de lo que no logro alcanzar.




Tuve que sentarme y descansar, todo era hermoso para mirar. Hoy domingo la gente estaba en la calle disfrutando los espacios turísticos.


















Disfruto cada rincón que conozco, de verdad el cuidado que le ponen a la atención del público es extraordinaria pero los españoles solo dicen que es su día a día.

















Desde arriba la ciudad se ve diferente.





En casi cada lugar hay aseos y para tomar alguna bebida. Aunque nosotros llevamos agua hay que contribuir con los espacios. En esta ocasión 2 euros la entrada al castillo en Denia, los mayores como yo pagan menos.















































Nos vemos en el camino.





