
Volver a empezar nunca es fácil, pero el asfalto siempre nos espera para ayudarnos a sanar 🏃♀️✨. Hoy regresé a los entrenamientos después de los duros momentos vividos el pasado 24 de junio en nuestra Caracas, Venezuela 🇻🇪💔. Decidí que era hora de ponerme los tenis y salir a recuperar los kilómetros y la paz mental. Fueron 11 kilómetros de pura reactivación, corriendo suave y escuchando al cuerpo 🌬️👟. Aunque el ambiente se sentía pesado y las calles de la ciudad transmitían una profunda tristeza gris, la fuerza de la hermandad hizo la diferencia 🏙️😔. No estuve sola; corrí de la mano con mis queridas compañeras Paola y Gaby, quienes hicieron que cada paso fuera más ligero y lleno de contención mutua 👭❤️. A pesar de la nostalgia que se respira en el aire caraqueño, compartir el sudor, las miradas de aliento y el esfuerzo con ellas me recordó la resiliencia que nos caracteriza 💪🌟. El running no es solo correr por un cronómetro; es refugio, es terapia y es la certeza de que siempre podemos volver a levantarnos, sin importar qué tan fuerte tiemble el suelo bajo nuestros pies 🗺️🙏. Poco a poco recuperaremos el ritmo, pero hoy el mayor logro fue vencer el miedo y volver a conectar con la ruta 🏁🔥🚀 vamos con actitud positiva ❤️
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