De todos los sucesos culturales que tienen al ser humano como eje del objetivo creativo, sin lugar a dudas, el más duradero, significativo, artístico y sobre todo trascendental; es la música. Durante el siglo XX, pudimos pasar de trasladarnos a la velocidad que daban nuestros pies, a alcanzar la superficie de la Luna por primera vez. Pudimos separar el átomo y crear energía a partir de esa acción, y también una mujer cristiana, negra, y talentosa en la década del 40's, creaba un sonido rítmico que tenía como antecesores al Blues y al Soul; naciendo así el rock and roll en su estado más primigenio. Ella, Rosetta Thorne, casi no es recordada hoy, pero más de 70 años después, todos aquellos quienes hicieron rock, son homenajeados en este documental, hecho por la BBC y VH1 en 2007.
Verán, desde mi perspectiva, ningún otro género musical ha calado tan hondo como lo ha hecho el rock and roll durante décadas. Una cuestión, que sin dudas podemos ver todos, al apreciar el recorrido de los más grandes exponentes de este estilo musical y sobre todo en cómo ha sobrevivido el paso, inexorable, de los años dentro de distintas generaciones. Este hecho curioso, explica por qué jóvenes (como yo, hace algún tiempo) sienten desparpajo y emoción, al escuchar por primera vez bandas como Nirvana, Pearl Jam, Black Sabbath; también Iron Maiden, The Beatles o B. B King, siendo todos éstos intérpretes artísticos, muchísimo anteriores a mi tiempo.
En Seven Ages of Rock, podemos presenciar la historia popular y más trascendente del rock and roll en cuanto a bandas, artistas, impacto cultural y sobre todo, siguiendo la línea temporal y social de todas las épocas donde bandas como The Rolling Stones o Arctic Monkeys han tenido que vivir, y por tanto, representar. Así, podemos vislumbrar la influencia (por sólo dar un mero ejemplo) del blues americano negro hacia la generación de chicos nacidos en los años posteriores a la Segunda Guerra Mundial en el Reino Unido y que terminaría siendo fundamental para poder ver cómo nacían género como el hard rock y el heavy metal. De esta manera, AC DC y Judas Priest, por sólo dar un pequeño bocado, guardan una estrecha relación con sujeto como Muddy Waters, Jeff Beck o Howlin' Wolf.
Y es que el documental coproducido entre la BBC y VH1 Classics, tiene una estructura marcada por décadas. Iniciando por el símil comparativo entre Jimi Hendrix y Chuck Berry durante la década de los 50's y termina en la segunda década del nuevo milenio, es decir a partir del 2010 con el auge de bandas como Oasis, Kaiser Chiefs, Travis, o Franz Ferdinand. Tanto si eres amante del rock and roll, como si no, hallarás este seriado documental extremadamente educativo, entretenido y con recursos visuales únicos. Entrevistas con David Bowie, Kurt Cobain, comentarios de Roger Water e incluso, una nota exclusiva con Cliff Burton, bajista fundador, y lamentablemente fallecido, de Metallica.
Además, cualquier pensaría de para un movimiento cultural y musical tan poderoso, como ha sido el rock, desde su masificación en los años 50's, habría un repertorio amplio y glorioso de creaciones audiovisuales y cinematográficas sobre su historia pero no es tan nutrido como debería. Una contradicción, que en mi opinión, le ha pasado cierta factura al género. La última gran "ola de movimientos" de la que se guarda constancia es precisamente la que vino después de la caída del efecto de bandas como My Chemical Romance o Panic At The Disco (emo rock), y desde esa tendencia el registro documental y la propagación de la influencia del género ha ido en franca picada. Al punto de ni siquiera figurar en las listas top de casi ningún lugar actualmente...
Esto no quiero decir que ha "muerto", ni mucho menos, pero sí refleja un claro patrón negativo en cuanto a la influencia. Lejos estamos hoy de ver al rock and roll como un protagonista en los grandes festivales masivos que existen en la actualidad. Distinto, muy distinto, a lo que sucedió en el LIVE AID de 1985 cuando Queen, Genesis con Phil Collins y Paul McCartney hicieron, quizá, una de las mejores presentaciones de la que se tenga memoria; en cuanto a performance en vivo y respuesta del público jamás grabadas (la famosa versión de Bohemian Rhapsody, por Freddie Mercury, viene precisamente de ese concierto en Londres). Todo esto sólo muestra una realidad que no se puede mitigar ni "ocultar" más.
No obstante, si en algo acertó VH1 en 2007, fue en crear este seriado y en emitirlo de inmediato. Pues, en esa época, estaba en auge toda la movida del Emo Rock. Donde la tendencia general era la hipersensibilidad, el drama existencialista y sobre todo, la melodías que mezclaran la sensibilidad propia de los poetas con la agresividad del punk rock y del hardcore. También, era la forma más propicia para homenajear a los grandes exponentes de la historia de la música, mientras aún estuvieran vivos. Tales como Ozzy Osbourne, Tony Iommi, Rob Halford, Ringo Starr, David Bowie, Chuck Berry, James Hetfield, Eddie Vedder (el único sobreviviente junto a Scott Weiland de la generación del Grunge para el año de emisión de 2007) y Patti Smith, por sólo brindar unos escasos ejemplos.
Así que, podría terminar este post resumiendo, que en Seven Ages of Rock, podemos saber desde cómo hicieron los Beatles para vencer la censura en los Estados Unidos y ganarse a fanáticos en la mismísima Unión Soviética, hasta cómo Sid, miembro fundador de Pink Floyd y paciente esquizofrénico agudo, fundamentó las bases del rock psicodélico, sin olvidar a San Francisco, California, como cuna del Trash Metal, y de bandas como Metallica, Slayer, Testament, hasta el hard rock americano, hijo del glam de los 80's donde Guns And Roses y Motley Crew tienen unas cuantas historias y récords a sus respectivos nombres. Plasmar el fenómenos cultural del rock y su directa influencia en cada uno de nosotros es lo que mágico y destacable a este documental ¿Lo recomiendo? Totalmente.
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