Tenía mucho recelo para ver esta película, porque entre el nombre, la portada y la sinopsis era tanto el contraste que sentía que iba a perder mi tiempo , porque siendo sincero, últimamente he decido ver películas que son realmente malas, a pesar de que una u otra me termine gustando, y pensé que esta sería igual, pero después ver el título tres veces en tres lugares diferentes tomé la decisión de verla y no me arrepiento de haberlo hecho.
¡Quiero comer tu páncreas¡ o Kimi no suizô o tabetai , que por cierto está basada o inspirada en otra película con el mismo nombre del año 2017, es una película dramática animada que nos cuenta la historia de Sakura Yamauchi y Haruki Shiga, que tras tener un encuentro en el hospital, comienzan a conocerse y relacionarse cada vez más, todo eso porque Sakura le revela a Haruki que tiene una enfermedad en el páncreas y está muriendo, así que ella decide comenzar a cumplir la lista de cosas que quiere hacer antes de morir junto a él.
Sí, lloré como un niño pequeño al que le acaban de quitar su juguete favorito porque ya es hora de dormir. Sakura nos dice que está muriendo, y lo recuerda mucho durante la película, pero aun así uno espera que no muera, y no les diré si lo hace o no, pero ese recordatorio constante nos hace sufrir demasiado, y a Haruki más, a pesar de ser una persona imperturbable que vive sumergido en los libros, evitando las relaciones humanas como si fueran demoníacas.
No juzgar un libro por su portada, ni por su título, es algo esta película nos recuerda, por pensar que era una película más del montón evitaba verla, pero la curiosidad pudo más que ese pensamiento y no podía estar más equivocado que cuando la dislexia hace que escriba mal una palabra más de cinco veces.
El desarrollo de la historia, la evolución de los personajes, de sus interacciones, todo eso va como la seda, el avance es lento pero constante, y mientras avanza la película te involucras más con ellos, te llegas a identificar con sus pensamientos e ideales, el por qué las cosas son como son, el por qué las casualidades no existen y son nuestras decisiones las que nos llevan a los lugares donde estamos y hacen que los eventos transcurran en la forma que lo hacen.
Como podrán imaginar, al principio de la película Sakura le dice a Haruki que ella quiere comer su páncreas, el motivo por que la lleva a decir eso, además de la forma en que lo hace es tan inaudita y conmovedora que te deja riendo sabiendo que vas a llorar si continúas viendo la película. En ese momento, en esa escena me enamoré de la película y me dejé llevar, riendo donde había que reír, llorando donde tenía y no tenía que llorar, porque si nací llorando, no voy a dejar de hacerlo cuando quiero y tampoco es que podía evitarlo.
Es una película muy dulce que contrasta demasiado con su nombre, que te hace apreciar un poco más la vida y a las personas que nos rodean. Me encantó muchísimo, ¿quería ver una película sangrienta donde alguien de verdad se comía el páncreas de las personas? Sí, ¿decepcionado de que no sea una de esas película? Para nada. Vale la pena verla en familia.


