Hello friends, good vibes to everyone.
Hola amigos, buenas vibras para todos.
Day 20 of this great "spooky season." We’ve been discussing all kinds of films—some well-known, others less so. Today’s pick falls into the latter category; it’s a film that likely flew under many people’s radar, yet upon its release in 2019, it was hailed as one of the genre’s most underrated gems. Saint Maud is a psychological horror film—perhaps even a "religious horror"—steeped in familiar religious imagery. It follows a character’s journey through faith, tracing her descent into a spiral of either madness or enlightenment—a distinction left for the viewer to decide. In other words, it is up to the audience to interpret what is happening to Maud: is she truly experiencing a calling from God, or is she spiraling into insanity and paranoia?
Día 20 de esta gran spooky season. Hemos venido hablando de películas de todo tipo, incluso de algunas que son conocidas y otras que no tanto. El día de hoy creería que el film está en el segundo grupo, es de esas películas que pienso que las personas no vieron pero que para el año en el que salió, 2019, fue considerada como una de las joyas más infravaloradas del género. Saint Maud es un terror psicológico con mucho de las referencias religiosas ya conocidas, hasta un horror religioso pudiera ser. Y cuando me refiero a esas referencias es porque vemos el camino de una persona a través de la fe y del como ella puede caer en un espiral de locura o iluminación, algo que decidirá el espectador. Es decir, será uno el que elija que es lo que le pasa a Maud y si lo que está experimentando es realmente un llamado de Dios o un descenso a la locura y paranoia.
We meet Maud (Morfydd Clark), a young woman who recently converted to Catholicism following a traumatic experience in her past. This isn’t just a case of someone who has simply begun to believe; she is a passionate, extreme devotee who believes she is in direct communication with God and that her time on Earth is part of a mission He has prepared for her. As a nurse, Maud begins working as a private caregiver for Amanda (Jennifer Ehle), a former dancer who is terminally ill with cancer. At first, everything seems to proceed without incident—Maud carries out her duties while Amanda simply tries to get by. However, as time passes, our nurse comes to realize that part of her mission is to save souls, and she decides that Amanda will be her first "victim."
Tenemos a Maud (Morfydd Clark), una joven que recientemente se convirtió al catolicismo después de haber experimentado un trauma en su pasado. No estamos hablando de alguien que simplemente comenzó a creer, hablamos de una devota apasionada y extrema que cree que tiene comunicación directa con Dios y que su paso en la Tierra es producto de una misión que él le tiene preparada. Maud es enfermera por lo que empieza a trabajar como una cuidadora particular en la casa de Amanda (Jennifer Ehle), una ex bailarina que está en estado terminal por un cáncer. Al principio todo pareciera ir sin novedades, Maud cumple con sus obligaciones mientras que Amanda simplemente sobrevive. El tema es que nuestra enfermera, conforme pasa el tiempo, se da cuenta que parte de su misión es salvar almas por lo que decide que Amanda sea esa primera "victima".
Why Amanda? Because, in Maud’s eyes, she is lost in sin. As a terminally ill patient, Amanda seeks to live her final days to the fullest—smoking, drinking, hosting parties, and maintaining a relationship with another woman—all of which is intolerable to Maud. The turning point in the nurse’s personality—and, consequently, in the film itself—occurs when Amanda publicly rejects the conversion or persuasion that Maud attempts to impose; she treats Maud poorly, humiliates her, and dismisses her. At this juncture, Maud faces a crisis: she had believed it was God’s plan for her to save this poor woman’s soul, but as everything falls apart, she descends into a state of absolute darkness and resignation—a highly dangerous condition. What is particularly intriguing is that, throughout the film, we witness very specific physical manifestations of God communicating with Maud—phenomena that are open to various interpretations. The film leaves much to the viewer’s own judgment; some might argue that these events are truly divine or celestial, while others might perceive them as a psychotic break or a descent into madness, rooted in a past trauma about which very little is revealed.
Por qué Amanda? - porque ante los ojos de Maud, ella está perdida en el pecado. Al ser una paciente terminal entiendo que quiere vivir al máximo sus últimos días por lo que fuma, bebe, hace fiestas y mantiene una relación con otra mujer; todo esto es intolerable para Maud. El giro en la personalidad de esta enfermera y por tanto de la película se da cuando Amanda rechaza públicamente la conversión o el convencimiento que Maud le propone, la trata mal, la humilla y la despide. A partir de acá entra en conflicto porque tenía entendido que ese era el plan de Dios con ella, salvar el alma de aquella pobre mujer, pero todo se derrumba haciéndola caer en una oscuridad y resignación absoluta la cual es muy peligrosa. Lo realmente curioso es que a lo largo de la película vemos manifestaciones físicas muy particulares de Dios comunicándose con ella las cuales pueden ser interpretadas de muchas formas. El film juega mucho con el criterio de cada quien, algunos dirán que si, que todo esto es algo divino y celestial pero otros verán todo como un brote psicótico y de locura originado por el trauma del que se sabe muy poco.
This film is slow-paced, yet I consider it pure horror, as it perfectly illustrates how faith, fanaticism, divine revelation, and paranoia—concepts so distinct from one another—can coexist within a single narrative. It depicts someone’s descent into a place from which there is likely no return: a woman consumed by the conviction that she has a direct, personal relationship with God—a God she envisions sitting at her table, sharing a cup of coffee, and whom she even feels empowered to reproach. Could this be a calling from heaven? Or could it be the result of hallucinations and a deteriorating mental state? It could be either. The plot navigates both possibilities, keeping us in a state of constant uncertainty; we are left to wonder what Maud’s next move will be, as she becomes increasingly fixated on the idea that some higher power expects something—though she cannot quite define what—from her. All of this unfolds within an austere, somber atmosphere, saturated with religious imagery.
Esta película es lenta pero la considero un horror puro porque es la muestra de como la fe, el fanatismo, la iluminación, paranoia; todos siendo conceptos tan diferentes, pueden convivir en una trama. Es ver la caída de alguien a un lugar del que es muy probable que no pueda salir, una mujer consumida por la idea de que tiene un trato directo y hasta personal con Dios al que ve como alguien que se sienta en su mesa a tomarse un café y al que es capaz de reprocharle cosas. Esto puede ser producto de un llamado del cielo? - si, puede ser también producto de alucinaciones y un estado mental deteriorado? - también. La cosa es que la trama navega por esos dos caminos haciéndonos dudar, siempre está la intriga del no saber el próximo paso que va a hacer Maud porque cada vez está más ensimismada con el hecho de que hay algo superior que espera un no se que de ella. Todo esto acompañado por una atmosfera austera, lúgubre y llena de imágenes religiosas.
This isn’t a film where jump scares are the order of the day—not that it lacks them, but they are used quite sparingly. It’s not paranormal horror; rather, it explores the dangers of religious fanaticism and the consequences of leaving severe past trauma untreated. The film’s success hinges on Morfydd Clark’s performance; she carries the entire weight of the movie on her shoulders. Watching her personality shift as she plunges deeper into her "divine mission" is truly remarkable. The film is incredibly intense and unsettling—it is, as the title suggests, a genuine descent into madness. The ending is top-tier, highlighting the duality that runs throughout the story; I’ll leave it up to each viewer to draw their own conclusions. I found the whole experience fascinating and unique—it goes to show that horror doesn’t always have to come from ghosts or jump scares. It’s under an hour and a half long. Give it a watch—I’ve included the trailer below.
No es un film en donde los sustos están a la orden del día, no quiere decir que no los tenga solo que son bien exclusivos. No es un terror paranormal, es uno que está manifestado en lo peligroso que puede ser el fanatismo religioso y/o la falta de tratamiento por un fuerte trauma en el pasado de las personas. Y todo esto funciona gracias a la actuación de Morfydd Clark, ella es la que lleva el peso de la película en sus hombros, ver como su personalidad muta conforme se va sumergiendo cada vez más en las aguas de su "misión divina" es increíble. Es muy intensa y perturbadora sus puestas en escena, es tal cual lo digo en el titulo, un autentico descenso a la locura. Su final es top en donde verán la dualidad en la que camina el film; que cada quien piense lo que mejor le parezca. Me pareció interesante todo, es muy particular, el horror no solo viene de fantasmas y sustos. Dura menos de hora y media. Anímense a verla, les dejo el tráiler por acá abajo.
Alright folks, that’s all for today—I hope you enjoyed it. ¡Sending a big hug to you all; see you next time!
Bueno mi gente por hoy es todo, espero que les haya gustado. ¡Un abrazo a todos, nos leemos en la próxima!
Rating: 70/100



