Ojo: Spoilers

Era el año 1999 cuando mi abuelo me llevó al cine a ver la secuela de un clásico de Disney, el cual ya había reseñado el año anterior. Y hoy, tras 19 años de haberla visto en el cine, la volví a ver.
Fantasía 2000 sin duda alguna ofrece a los fans del clásico de 1940 un espectáculo visual único de esas que se te encoge el corazón y te den ganas de llorar de la plena nostalgia, sobre todo cuando la fuiste a verla en el cine con un ser amado que ya no está entre nosotros (mi abuelo falleció hace ya 7 años), quien realmente apreciaba la música en su forma académica (a excepción de George Gershwin y Dimitri Shostakóvich; a esos dos les daba un poco de "tirria" por razones que no quiero mencionar).
Con un total de 8 segmentos, Fantasía 2000 buscó (y lo logró en cierto modo) honrar a su predecesora; las introducciones hechas por artistas como Steve Martin, Angela Lansbury, y James Earl Jones, entre otros, me parecieron atinadas y frescas. Por un momento sentí que estaba en una clase de historia del arte, pero con el añadido de la música. Y ni qué decir de incluir en este tributo la famosa melodía de Paul Dukas, El aprendiz del brujo: la sonrisa se esbozaba en mis labios cuando Mickey, con tal de evadir el trabajo, hechizara la escoba... Aunque todos sabemos cómo terminó la situación: Con demasiado H2O.
Junto con Mickey conocemos a un grupo de mariposas posmodernas a la Beethoven; una familia de ballenas voladoras a la Respighi; la crisis financiera de 1929 según Gershwin; el soldadito de plomo a la Shostakóvich; el flamenco fan de los yoyos muy a lo Saint-Säens; el arca de Noé con el pato Donald como su asistente mientras sonaba el himno de mi escuela secundaria y preparatoria... Perdón, a Elgar; y el conflicto eterno entre la vida y la muerte con Stravinski como su máximo representante.
Prácticamente un deleite musical con el más colorido espectáculo visual posible. Colorido y atrapante. Una combinación perfecta que ya no se ve a menudo en el cine estadounidense: una combinación que te cuenta distintas historias.