
El fin de semana pasado gracias a la invitación de un familiar pude pasar unos días en las costas del litoral, así que agarré mi maleta (mi hijo), mis macundales y arranque, mientras pasaba los túneles de boquerón, y transitaba de ver las montañas a sentir el calor pegajoso de la guaira, pensaba en todas las personas que pasaron ese mismo camino para llegar al aeropuerto y salir, dejando su familia, su esfuerzo, sus logros. .

Fue un fin de semana único, teñido de la añoranza de brindarle a mi maleta, algo de ilusión, de diversión y teñir su niñez del calor del mar así como fue la mía, cerca de la playa, con la ventaja de estar en una ciudad como caracas, pero poder llegar a la playa en menos de cuarenta minutos.



…”Ay seguir el camino que se aleja de todo, donde no este atajando la angustia, la muerte, el invierno…” Neruda Casi fuera del cielo
Todas las Fotos Fueron Tomadas Con Mi Telefono Akua.

¡¡¡Felicidades!!!


