¡Hola, mi admirada @damarysvibra!
Esta publicación tuya me encantó porque parece como si estuvieras cerca de mí, leyeras mis pensamientos y vieras mis emociones regadas en el piso, notando que la sonrisa se disgustó conmigo.
Debido a los acontecimientos que recién arroparon al país, he estado en terapia. Después de esos momentos aterradores, parece que nació otro yo o emergió alguien que no conocía. En un principio se mostró triste y con miedo, pero a medida que los días pasan, esa parte de mí parece volverse indolente. Si antes hablaba con todos, ahora le da igual; emergió para sumergirme en algo desconocido donde no encuentro un rumbo. Es como si fuera dos personas a la vez: el que conocía y este aparecido que asusta e intriga, porque no sé hasta cuándo se va a quedar.
Estar en terapia me ha ayudado mucho. Después de casi 20 días rompí a llorar y, según la terapeuta, eso es bueno; pero tras ese llanto, me endurecí. No sé si es porque las personas que me rodean no entendieron mi dolor, mi miedo o mi tristeza, o si retrocedí en lo que parecía ser mi evolución (hablo de mi condición). Parece que me enconché para ver el exterior con cierta apatía. Es mi lado oscuro, tal vez. O a lo mejor, después de quebrarme, me salió una costra.
Sin embargo, no creo haberme vuelto del todo indolente, porque si fuera así no estaría escribiéndote esto. Como sea, te agradezco por tu publicación; me ha llevado a escribir de nuevo, a pensar en ese lado oscuro y en cómo mantenerlo en un corral.
Cariños desde este lado del planeta.
!ALIVE



