Esta película la vi por primera vez cuando tendría unos 21 años por recomendación de una compañera en la universidad, quien recuerdo me dijo que no quitara la vista de la pantalla, ya que era determinante para poder comprenderla.
Obviamente, uno de los atractivos para ambas era la presencia de Brad Pitt, pero, como bien has dicho, él logra aquí no solo lucir como el tipo apuesto, sino que refleja perfectamente esos problemas de ira, de manejo de emociones que sabemos cómo lo hacen terminar.
A mí me impresionó mucho ver la forma en la que el antagonista mataba a cada una de las víctimas. Cuando descubren que no las elegía al azar, las estudiaba. El instrumento usado en el caso de la lujuria impresionante y la manera como torturó y llevó el registro fotográfico a diario de la víctima de la pereza, cuando esta víctima, que por lo visto tampoco era ninguna joya, se mueve, uno casi salta de la silla. En fin, es una película que se ha convertido en un clásico que, como bien has dicho, nos recuerda lo podrida que está la sociedad.



