Hoy quiero hablar de mi pelotero favorito, un hombre que para mí ha sido el mejor jugador cubano de este siglo XXI: Yulieski Gurriel. Su nombre genera debate, pasión y, a veces, críticas injustas. Pero yo lo tengo claro: pocos peloteros han sido tan completos y exitosos en tantos escenarios diferentes como él.
Una carrera de leyenda en todos los terrenos
Yulieski brilló en la Serie Nacional con Sancti Spíritus y con Industriales, donde fue un bateador temido y un líder en el terreno. Con Pinar del Río ganó la Serie del Caribe, un logro que pocos peloteros cubanos pueden presumir. Su paso por la selección cubana fue igualmente destacado: representó a Cuba en múltiples eventos internacionales, dejando siempre su huella con el madero y el guante.
Luego dio el salto a Japón, donde jugó para los Yokohama DeNA BayStars y demostró que podía batear en cualquier liga. Y finalmente, llegó a las Grandes Ligas, donde con los Astros de Houston se convirtió en campeón de la Serie Mundial en 2017 y en un jugador respetado por su bateo oportuno y su defensa en primera base.
¿El mejor de este siglo?
Hay quienes lo comparan con Omar Linares, otro súper pelotero, quizás el mejor bateador de la historia del béisbol cubano. Es una comparación difícil, porque son épocas y estilos diferentes. Pero para mí, Yulieski es el mejor de este siglo por su capacidad de triunfar en Cuba, Japón, las Grandes Ligas y con el equipo Cuba. En todos lados fue bueno, y eso no lo logra cualquiera.
El "hubiera" que duele
Siempre digo lo mismo: ojalá Yulieski hubiera llegado más joven a la MLB. Si hubiera firmado a los 23 o 24 años, en lugar de a los 32, de seguro sería candidato fijo al Salón de la Fama. Sus números en las Mayores habrían sido mucho más impresionantes, y su legado aún más grande. Pero aun así, lo que hizo en tan poco tiempo es digno de admiración.
Un ídolo que sigue dando que hablar
Sé que hay gente que lo critica, que dice que no fue tan bueno como otros, o que su paso por MLB fue corto. Pero yo prefiero quedarme con lo positivo: su clase, su elegancia al batear, su capacidad de adaptarse y su amor por el béisbol. Para mí, Yulieski Gurriel es y será siempre uno de los grandes, y por eso lo llevo en el corazón como mi pelotero favorito.



