Saludos estimados amigos de Worldmappin, bienvenidos a mi blog. De nuevo estoy de vuelta por esta hermosa comunidad, espero que todos estén bien. Hoy quiero compartirles más fotografías de un viaje maravilloso y que tuve la suerte de recuperar varias fotitos de mi viejo teléfono. De mi travesía por Países Bajos, paseamos por varios lugares, sin embargo, nuestra estadía fue en Sluis, una ciudad muy linda y pintoresca que se encuentra en la frontera con Bélgica.
Siempre salíamos de Sluis a otras ciudades en auto, la distancias eran considerablemente largas, el recorrido más cercano era cuando íbamos a Bélgica. Había días que no queríamos viajar tanto tiempo por carretera, así que decidimos quedarnos en la ciudad que nos dio albergue. Pasear por Sluis es realmente fascinante, en lo particular me gustó esta ciudad porque es muy tradicional, aún conserva estructuras, canales muy pintorescos y murallas de la época antigua, además, su arquitectura sigue siendo impresionante, pese a ser una ciudad reconstruida luego de su destrucción en la segunda guerra mundial. Por otra parte, el ambiente desborda una tranquilidad que enamora, la ciudad es hermosa y solo ver sus calles me resultó una experiencia relajante. Confieso que algunos nombres me resultaron difíciles de memorizar porque no son comunes y no quise parecer muy preguntona, creo que iba que tener que anotar todo, jeje. Los paisajes son exuberantes, uno de ellos es el canal más famoso que une a Sluis con Bélgica. Este canal cuenta con chorros de agua tipo fuente que lo hace lucir muy vistoso, tomé varias fotos de este en varios ángulos, se ve mucho más precioso por estar rodeado de senderos repletos de árboles frondosos.


Como había mencionado en un principio, me encanta la arquitectura de esta ciudad-municipio, conserva muchos elementos de orden colonial, calles empedradas y edificaciones con techos inclinados de tejas y fachadas de ladrillos. En Sluis también es común ver flores por todos lados, adornando las calles, como en un bello restaurante llamado Hart Van Sluis, que me impresionó por su extraordinario diseño arquitectónico tradicional. Es un lugar maravilloso para disfrutar de buena comida, pero su especialidad son los mariscos.
Durante el paseo conocí algunas de sus calles comerciales, netamente para uso de peatones. Una de las tiendas que llamó mi atención fue Iris Galerie y la foto de un ojo humano que le hace publicidad. En las fachadas de los locales predomina el estilo clásico neerlandés, elaborado en ladrillos, ventanales de paneles y tejados inclinados en color naranja arcilloso, adicionalmente, el color blanco en las paredes le atribuye un toque de elegancia excelso. El espacio peatonal luce muy atrayente gracias a la combinación de dos estilos, adoquines rústicos en los laterales y ladrillos en tonalidad rojiza oscura en el centro, dispuestos particularmente siguiendo patrones de espiga. La calle luce aún más encantadora gracias a las decoraciones de alambre y cestas de flores colgantes en los faroles, uno de los detalles que más me gustó.
Hart Van Sluis

En las calles comerciales de Sluis, se encuentra el famoso campanario Belfort, uno de los más antiguos. Destaca por su grandioso reloj y sus torres cónicas en color oscuro.

Un vecindario tranquilo
Recorrer el vecindario donde estuvimos alojados fue otro paseo que disfruté. Me considero amante del diseño y estilo arquitectónico de todo tipo de edificaciones, no obstante, este recorrido superó mis expectativas. El ambiente en aquel lugar es muy tranquilo, y lo mejor de todo, muy seguro. Una de los detalles que me sorprendió fue saber que los niños dejaban fuera de sus hogares las bicicletas sin problemas, y allí amanecían. Al recorrer este vecindario vi por primera vez un árbol de manzana en uno de los jardines de las casas. Me impresioné y recordé lo cara que son las manzanas en mi país Venezuela y en Sluis las cultivan como ver en mi ciudad árboles de mango o guayaba.
Las casas en este urbanismo son pareadas, de estilo clásico europeo, mantienen el estilo que ya he descrito, techado a dos aguas, inclinado, de tejas naranjas, fachadas en ladrillos, algunos las han dejado al natural, mientras que otros las pintan de blanco. En los frentes de las casas, hay adoquines y setos muy frondosos que fungen como cercas que delimitan las propiedades. Las calles lucen impecables, el orden y la seguridad imperan en el lugar, así que nos sentimos tranquilos mientras disfrutábamos del paisaje urbano. En algunos jardines cultivan rosas rojas, mientras que en otros, son de color rosa. La flores son mi felicidad, así que Sluis me regaló el privilegio de pasear entre rosas y flores.
Hasta aquí mi viaje, prometo contarles más. Espero que lo hayan disfrutado tanto como yo. Hasta la próxima.
Gracias por leer
Las fotos son originales, tomadas con mi teléfono Xiaomi Redmi 9. Las ediciones las hice con la aplicación GridArt.
@hylene74
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