¿A qué sabe un poema en tu boca?
Es dulce el sabor de un verso en tus labios es diáfana la pronunciación de cada rima es una danza sublime la pausa entre los espacios que separan el amor en cada letra cristalina.
¿A qué sabe un beso en tu poema?
Al amargo silencio del olvido que se queda es dolorosa la métrica si no estás en la esquina esperando para sostener la inminente queja de la agónica rima que inexorablemente termina.
Mi poema eres tu, aunque no lo quiera admitir estas malacostumbrando a mis letras a vivir por ti y si te vas, se amontona la prosa en la puerta, para no dejarte ir...
Si no estás aquí, tampoco encuentro los motivos para escribir.
Porque hablar de ausencia es un obituario antes de morir.
Y se quedan sin aromas los versos que no escribí, y en el paladar, saben a nada todos los poemas que siempre me permití.
Sin ti no hay no arte. Sin ti, no sé vivir.
Porque un poeta sin motivos, es como un año sin la primavera de abril...
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