Saludos queridos hivers, espero estén bien y hayan disfrutado su fin de semana, en mi caso fui de paseo con mi familia a un lugar muy hermoso que tiene la ciudad en su casco histórico, que es la casa Natal de Antonio José de Sucre, héroe patrio nacional nacido en Cumaná, ciudad donde resido. Desde hace varios meses se inauguró, por lo que estaba pendiente de llevar a mis hijos para que conocieran este maravilloso lugar con alto valor histórico, y vieran con detalle cómo se vivía en esta época de principio de siglo.
A pesar que tuvimos una semana bastante agitada y llena de actividades escolares y evaluaciones mis hijos se animaron mucho a salir el viernes en la tarde para ir hasta el casco histórico donde justamente se llevaba a cabo una feria de comida y artesanía típica de los emprendedores locales, nos acompañaron mi madre, hermana y sobrina que tampoco habían tenido la oportunidad de ir, así que después de degustar unas ricas conservas de coco y suspiros; subimos a conocer la Casa de Sucre. Cuando llegamos nos recibieron los guías turísticos que nos acompañaron durante la travesía de este hogar de la Cumaná de antaño.
Después de registrarnos iniciamos el recorrido por cada una de sus habitaciones, salón de baile, oficina, cuarto de costura, armería, cocina, establos y patio; espacios perfectamente distribuidos en esta amplia casa de dos pisos; mientras escuchábamos la historia de la vida familiar y militar de Antonio José de Sucre que nos ofrecía una de las guías pertenecientes a la Dirección de Cultura de la Ciudad, quien respondía con mucha propiedad nuestras interrogantes; a nuestro grupo se unió una pareja que venía de visita desde Margarita y estaban fascinados con la forma como recrearon la casa con tantos detalles en la decoración.
La habitación que más me gusto fue la sala interactiva, donde se exhibían los trajes que usaba la familia, y se colocaron pantallas para poder visualizar distintos escenarios de vestuario, además de contar con una mesa donde se daban a conocer los distintos olores característicos de la época, como por ejemplo el perfume de jazmín de la madre de Bolívar, el olor a miel característica de las pelucas, el de madera que era el olor de la casa, entre otros.
Al final del recorrido nos tomamos una foto bajando las escalinatas quedando más que satisfechos de haber visitado esta majestuosa casa; a mis hijos les encanto la experiencia, quedando pendiente visitar la Galería de Arte y el Castillo de Cumaná, que se encuentran próximos a este lugar; Como siempre un gusto en haberle compartido algunas de las fotos que tome, aprovechando la oportunidad para invitarlos a conocer este lugar si tienen la oportunidad de viajar a Cumaná, hasta una nueva oportunidad.
English Version
Greetings, dear Hivers! I hope you are all doing well and enjoyed your weekend. As for me, I went on an outing with my family to a beautiful spot in the city’s historic district: the birthplace of Antonio José de Sucre—a national hero born here in Cumaná, the city where I reside. The site opened several months ago, and I had been meaning to take my children there so they could discover this wonderful place of great historical significance and see, in detail, what life was like during that era at the turn of the century.
Although we had a rather hectic week, packed with school activities and assessments, my children were very excited to head out on Friday afternoon to the historic district. A fair featuring local food and traditional crafts was taking place there, and we were joined by my mother, sister, and niece—none of whom had had the chance to visit yet. After sampling some delicious coconut sweets and meringues, we headed up to explore the Sucre House. Upon our arrival, we were welcomed by tour guides who accompanied us as we explored this home, a relic of Cumaná from days gone by.
After checking in, we began our tour, exploring the various rooms—the ballroom, office, sewing room, armory, kitchen, stables, and courtyard—all perfectly laid out within this spacious, two-story house. As we walked, one of the guides from the city’s Department of Culture shared the story of Antonio José de Sucre’s family and military life, answering our questions with great expertise. A couple visiting from Margarita joined our group; they were absolutely fascinated by the level of detail in the home’s reconstruction and decor.
My favorite space was the interactive room, which featured displays of the family’s clothing. Screens were set up to show various sartorial settings, and there was also a table where visitors could experience scents characteristic of that era such as the jasmine perfume worn by Bolívar’s mother, the honey-like aroma of the period’s wigs, and the scent of wood that permeated the house, among others.
At the end of the tour, we took a photo while heading down the steps, feeling more than satisfied with our visit to this majestic house. My children loved the experience; we still have yet to visit the Art Gallery and the Castle of Cumaná, both of which are located nearby. As always, it has been a pleasure to share some of the photos I took, and I encourage you to visit this place if you ever have the chance to travel to Cumaná. Until next time!
| Dispositivo/ Device | Edición/ Edition | Traducción /Translation |
|---|---|---|
| Xiaomi Redmi 15C | Canva | DeepL |



