This publication was also writen in SPANISH and PORTUGUESE.
Although it is still a relatively “generic” musical genre (at least from my point of view), the wave of pop music (mixed with other elements) still has some flashes of creativity when some singers or bands have the audacity to try something different. That courage is not always reflected in their work itself, but it is something that tends to be remembered precisely for “thinking outside the box”. I believe that it is precisely within this context that Bass Persuades fits perfectly.
Released by Atlantic Records, this is the tenth studio album released by Miley... And the first to be released under the still-unreleased pseudonym (so to speak). Throughout “just” ten songs, she verbalizes the different ways love can be felt and explored. Although the idea is interesting at some points, the whole project is not cohesive and much less does it offer deep immersions into its own essence (which presents a superficial approach to the most relevant themes).
The sound is purely pop, but it is imbued with some other aspects. This does not turn the project into an experimental work (even though it has some layers that make us think that way), but it makes it an option that needs to be viewed by listeners as an attempt to deliver something different amid so much sameness. No, the result is not good. On the other hand, every experiment brings lessons... And I think Miley sees this as growing up (perhaps at least to a certain extent).
The album's promising beginning gives us a false impression that it would bring a more perfectionist and infectious approach (in the good sense of the word) to the essence of pop diluted into other sonic options. The highlights have a connection with three specific strands, which are dance-pop, post-punk and synth-pop. Bringing electric guitars and electronic drums as the main instruments, the album still relies on synthesizers and mechanical beats that add very little to the whole product.
I don't think the context will be original (there is very little of that); far from it, actually. However, I liked some of the experimentation that was done. I think that here, one of the biggest successes was reviving the frenetically sonic aesthetic of the 80s with a somewhat “new wave” touch within a more modern approach. The frenzy of the dance floors is clear, and the strong electronic beats easily make listeners remember that. The tone is raw; it is harsh... But it is also fun.
Alongside Michael Pollack (and some other producers), Miley produces a work without much relevant appeal, where every single sound produced seems to have been thought of merely to make noise. Nothing more than that. The production here is great, her vocals are a little more mature (and even more “daring”, I would say) and she manages to explore a verbal side that is more substantial at some moments. On the other hand, the “promise” of something truly productive never arrives.
There are more inconsistencies scattered throughout the album than a desire to do something relevant. Within an apparently fragmented sound, the music seems disconnected from the work itself on some songs (where it is practically impossible to build a bridge between what has already come before, and what is still to come). What could have produced a rather curious result ended up being turned into a strange attempt to show the public that daring can come at a high price.
In a few words, I could say that Bass Persuades is not a technically bad album or lacking in inspiration, what was really missing was greater conviction between the songs and the identity of the project itself. In this new musical journey that oscillates between “connections” that fail much more frequently than they should (at least by a more acceptable standard in the pursuit of cohesion), I think Miley lost something more valuable beyond her own surname.
CRÍTICA DE DISCO: “Bass Persuades” (2026) - Miley
Aunque todavía sea un género musical relativamente “genérico” (al menos desde mi punto de vista), la ola de la música pop (mezclada con otros elementos) todavía tiene algunos destellos de creatividad cuando algunos cantantes o bandas tienen la audacia de intentar algo diferente. No siempre esa valentía se ve reflejada en su trabajo en sí, pero es algo que tiende a ser recordado precisamente por “pensar fuera de la caja”. Creo que es precisamente en ese contexto donde Bass Persuades encaja por completo.
Lanzado por Atlantic Records, este es el décimo álbum de estudio lanzado por Miley... Y el primero, en ser lanzado bajo el todavía inédito seudónimo (por así decirlo). A lo largo de “apenas” diez canciones, ella verbaliza sobre las diferentes formas en que el amor puede ser sentido y explorado. Aunque la idea es interesante en algunos puntos, todo el proyecto no es cohesivo y mucho menos ofrece inmersiones profundas dentro de su propia esencia (que presenta una propuesta superficial sobre los temas más relevantes).
La sonoridad es puramente pop, pero está embriagada por algunos otros aspectos. Esto no convierte al proyecto en un trabajo de experimentación (aunque tenga algunas capas que nos hagan pensar de esa manera), pero lo convierte en una opción que debe ser encarada por los oyentes como un intento de ofrecer algo diferenciado en medio de tanta monotonía. No, el resultado no es bueno. Por otro lado, toda experimentación trae aprendizajes... Y creo que Miley entiende esto como madurez (tal vez al menos hasta cierto punto).
Todo comienzo prometedor del álbum nos da una falsa impresión de que el mismo traería un enfoque más perfeccionista e infeccioso (en el buen sentido de la palabra) sobre la esencia del pop diluida en otras opciones sonoras. Los puntos destacados tienen una conexión con tres vertientes específicas, que son dance-pop, post-punk y synth-pop. Al traer las guitarras eléctricas y baterías electrónicas como instrumentos principales, el álbum sigue apoyándose en sintetizadores y ritmos sistemáticos que aportan muy poco al todo el producto.
No creo que el contexto sea original (hay muy poco de eso); ni de lejos, por cierto. Sin embargo, me gustaron algunas experimentaciones que se hicieron. Pienso que aquí, uno de los mayores aciertos fue revivir la estética frenéticamente sonora de los años 80 con un toque medio “new wave” dentro de un enfoque más moderno. El frenesí de las pistas de baile es nítido, y los ritmos fuertes y electrónicos hacen que los oyentes lo recuerden fácilmente. El tono es crudo; es áspero... Pero también es divertido.
Junto a Michael Pollack (y algunos otros productores), Miley produce una obra sin mucho atractivo relevante, donde todo y cualquier sonido producido parece haber sido pensado únicamente para hacer ruido. Nada más que eso. La producción aquí es excelente, sus voces están un poco más maduras (y hasta más “atrevidas”, diría yo) y ella consigue explorar un lado verbal que es más sustancial en algunos momentos. Por otro lado, la “promesa” de algo realmente productivo nunca llega.
Hay más inconsistencias esparcidas por el álbum que deseo de hacer algo relevante. Dentro de una sonoridad de fragmentación aparente, el sonido parece desplazado de la propia obra en algunas canciones (donde es prácticamente imposible establecer un puente entre lo que ya vino antes, y lo que todavía está por venir). Lo que podría haber traído un resultado bastante curioso, terminó convirtiéndose en un extraño intento de mostrarle al público que atreverse puede exigir un precio caro.
En pocas palabras, podría decir que Bass Persuades no es un álbum técnicamente malo o carente de inspiración, lo que realmente faltó fue una mayor convicción entre las canciones y la identidad del propio proyecto. En este nuevo viaje musical que oscila entre “conexiones” que fallan con mucha más frecuencia de la que deberían (al menos según un estándar más aceptable en la búsqueda de cohesión), creo que Miley perdió algo más valioso más allá de su propio apellido.
CRÍTICA DE ÁLBUM: “Bass Persuades” (2026) - Miley
Embora ainda seja um gênero musical relativamente “genérico” (ao menos no meu ponto de vista), a onda da música pop (misturada a outros elementos) ainda tem alguns lampejos de criatividade quando alguns cantores ou bandas tem a audácia de tentar algo diferente. Nem sempre essa coragem é refletida no trabalho deles em si, mas é algo que tende a ser lembrado justamente por “pensar fora da caixa”. Eu acredito que é precisamente dentro desse contexto que Bass Persuades se encaixa por inteiro.
Lançado pela Atlantic Records, esse é décimo álbum em estúdio lançado por Miley... E o primeiro, a ser lançado sob o ainda inédito pseudônimo (por assim dizer). Ao longo de “apenas” dez músicas, ela verbaliza sobre as diferentes formas que o amor pode ser sentido e explorado. Embora a ideia seja interessante em alguns pontos, todo o projeto não é coeso e muito menos traz imersões profundas dentro da sua própria essência (que traz uma proposta superficial sobre os temas mais relevantes).
A sonoridade é puramente pop, mas é inebriada por alguns outros aspectos. Isso não torna o projeto num trabalho de experimentação (ainda que tenha algumas camadas que nos façam pensar dessa maneira), mas o torna me uma opção que precisa ser encarada pelos ouvintes como uma tentativa de entregar algo diferenciado no meio de tanta mesmice. Não, o resultado não é bom. Por outro lado, toda experimentação traz aprendizados... E penso que Miley entende isso como amadurecimento (talvez ao menos até certo ponto).
Todo começo promissor do álbum nos dá uma falsa impressão que o mesmo traria uma abordagem mais perfeccionista e infecciosa (no bom sentido da palavra) sobre a essência do pop diluída em outras opções sonoras. Os destaques têm uma conexão com três vertentes específicas, que são dance-pop, post-punk e synth-pop. Trazendo as guitarras elétricas e baterias eletrônicas como instrumentos principais, o álbum ainda é apoiado em sintetizadores e batidas sistemáticas que acrescentam muito pouco a todo o produto.
Não acho que o contexto será original (tem muito pouco disso); muito longe disso aliás. No entanto, eu gostei de algumas experimentações que foram feitas. Penso que aqui, um dos maiores acertos foi reviver a estética freneticamente sonora dos anos 80 com um toque meio “new wave” dentro de uma abordagem mais moderna. O frenesi das pistas de dança é nítido, e as batidas fortes e eletrônicas fazem os ouvintes se lembrarem disso facilmente. O tom é cru; é ríspido... Mas também é divertido.
Ao lado de Michael Pollack (e alguns outros produtores), Miley produz uma obra sem muito apelo relevante, onde todo e qualquer som produzido parece ter sido pensado apenas para fazer barulho. Nada mais do que isso. A produção aqui é ótima, os vocais dela estão um pouco mais maduros (e até mais “ousados”, eu diria) e ela consegue explorar um lado verbal que é mais substancial em alguns momentos. Por outro, a “promessa” de algo realmente produtivo nunca chega.
Há mais inconsistências espalhadas pelo álbum do que o desejo de fazer algo relevante. Dentro de uma sonoridade de fragmentação aparente, o som parece deslocado da própria obra em algumas músicas (onde é praticamente impossível fazer uma ponte entre o que já veio antes, e o que ainda está por vir). O que poderia ter trazido um resultado bastante curioso, acabou sendo convertido numa estranha tentativa de mostrar ao público que ousar pode exigir um preço caro.
Em poucas palavras, eu poderia dizer que Bass Persuades não é um álbum tecnicamente ruim ou carente de inspiração, o que faltou mesmo foi uma maior convicção entre as músicas e a identidade do próprio projeto. Nessa nova jornada musical que oscila entre “conexões” que falham com muito mais frequência do que deveriam (ao menos de um padrão mais aceitável na busca pela coesão), eu acho que Miley perdeu algo mais valioso mais além do seu próprio sobrenome.
Rating: 55/100.
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