
Source
Klaus se encuentra disponible en Netflix. All the screenshots in this post were taken directly from the movie by me.

Halloween is over, Christmas is approaching and it is almost inevitable to find dozens of films that seek to replicate (with more or less success) his spirit to make us warm.

Although I do not like to act elitist about it, I feel that the Christmas classics are usually stuck in the past. Let's think about movies like It's a Wonderful Life, Miracle on 34th Street, or a little more contemporary films that play with comedy elements like Santa Clause, Home Alone or the mediocre but fun Jingle All The Way ... it's as if this list had frozen in time for a few years and could hardly be updated.
Rarely does a modern film successfully capture this Christmas energy and atmosphere, which is why I feel that Klaus is so special.


Presented as a love letter to traditional animation, intelligently mixing three-dimensional rendering technologies with 2D textures, Klaus is a 2019 film directed by Sergio Pablos for Netflix is where we are told a story worthy of a good Disney classic, presenting us a quite refreshing new angle to the legend of Santa Claus with subtlety and a lot of Christmas warmth.
Klaus begins by telling us the story of Jasper, a young, capricious, spoiled and neglected boy who is sent to a cold, aggressive and almost abandoned island to learn his lesson from him working as a postman. Klaus ends up producing one of the most interesting and enjoyable “Santa Claus” origins out there, even though a lot of creative liberties are taken in the process. We find ourselves in front of a moving story where each character exudes personality, something that is enhanced by the brilliant animation style that coexists with a very successful cast to bring them to life, in Klaus the feeling of Christmas nostalgia is immediate and we feel to allow us to connect with our most innocent side.

In essence, Klaus speaks to us about humility and the value that exists in sharing, leaving individualism behind and coming together as a society to improve our quality of life, using children as an inexhaustible source of kindness.
Jasper progressively learns to leave behind his whim from him, those actions that arose selfishly end up being carried out with the good of the entire town of Smeerenburgs in mind, there is evolution in each of his characters, narrative arcs that develop organically and reach a satisfying place.


Klaus has it all, a beautiful animation, good comedy, empathetic characters and a simple but well executed concept ... with only a couple of years of being released it is already a tradition in my home, I just invite you to do the same.
"A sincere act of kindness always provokes another"

Klaus se encuentra disponible en Netflix. Todas las imágenes que acompañan este post fueron tomadas directamente por mi desde la película

Halloween terminó, la navidad se acerca y es casi inevitable encontrarse con decenas de películas que buscan replicar (Con más o menos éxito) su espíritu para hacernos entrar en calor.

Aunque no me gusta actuar elitista al respecto siento que los clásicos de navidad suelen estar estancados en el pasado. Pensemos en películas como It’s a Wonderful Life, Miracle on 34th Street, o cintas un poco más contemporáneas que juegan con elementos de comedia como Santa Clause, Home Alone o la mediocre pero divertida Jingle All The Way… es como si está lista se hubiese congelado en el tiempo desde hace unos años y difícilmente pudiese actualizarse.
Rara vez una película moderna logra captar con éxito esta energía y atmósfera navideña, por eso mismo siento que Klaus es tan especial.


Presentada como una carta de amor a la animación tradicional mezclando de forma inteligente tecnologías de renderizado tridimensionales con texturas en 2D, Klaus es un filme 2019 dirigido por Sergio Pablos para Netflix es donde se nos narra una historia digna de un buen clásico de Disney, presentándonos un nuevo ángulo bastante refrescante a la leyenda de Santa Claus con sutileza y mucha calidez navideña.
Klaus arranca narrándonos la historia de Jasper, un chico joven, caprichoso, malcriado y descuidado que es enviado a una isla fría, agresiva y casi abandonada para que aprenda su lección trabajando como cartero. En Klaus se termina produciendo uno de los orígenes de “Santa Claus” más interesantes y agradables que existen, aunque se tomen muchísimas libertades creativas en el proceso. Nos encontramos frente a una historia conmovedora en donde cada personaje destila personalidad, algo que se ve repotenciado por el brillante estilo de animación que coexiste con un cast muy acertado para llevarlos a la vida, en Klaus la sensación de nostalgia navideña es inmediata y nos va a permitir conectar con nuestro lado más inocente.

En esencia, Klaus nos habla sobre la humildad y el valor que existe en compartir, dejar atrás el individualismo y unirnos como sociedad para mejorar nuestra calidad de vida, usando a los niños como una fuente inagotable de bondad.
Jasper progresivamente aprende a dejar atrás su capricho, aquellas acciones que surgieron de forma egoísta terminan siendo realizadas con el bien de todo el pueblo de Smeerenburgs en mente, existe evolución en cada uno de sus personajes, arcos narrativos que de desarrollan orgánicamente y llegan a un lugar satisfactorio.


Klaus lo tiene todo, una hermosa animación, buena comedia, personajes empáticos y un concepto simple pero bien ejecutado… con solo un par de años de haberse estrenado ya es una tradición en mi hogar, yo solo los invito a que hagan lo mismo.
“Un acto sincero de bondad siempre provoca otro”

Twitter/Instagram: Alxxssss

