Ojo: Esta reseña puede contener spoilers.

Fuente de la imagen: Wikipedia
Una noche en un Londres distópico, Evey Hammond sale de su domicilio durante un toque de queda. Un trío de señaladores la intercepta e intenta violarla; sin embargo, aparece en escena un extraño personaje enmascarado, V, quien se enfrenta a ellos matándolos.
Aquél encuentro es solo el inicio de una extraña amistad y el inicio de una serie de actos de rebeldía contra el sistema dictatorial en la que varias naciones se encuentran sometidas.
Basada en la novela gráfica de Alan Moore, protagonizada por Natalie Portman, Hugo Weaving, John Hurt, Stephen Rea y Stephen Fry y dirigida por James McTeigue, V for Vendetta nos ofrece un mundo alterno en donde el fanatismo religioso y la política combinadas dieron como resultado un régimen dictatorial encabezado por un hombre que hizo todo lo posible para obtener el poder y el control sobre una región entera.
Las temáticas que aborda el film de algún modo pueden relacionarse con la realidad en particular, y más en estos tiempos tan confusos e inciertos. Por un lado, observamos un régimen totalitario que no tolera ninguna oposición ni crítica hacia su forma de actuar. En el film existen varios ejemplos de esta reacción, aunque el más destacado es el arresto y posterior muerte de Gordon Deitrich (Stephen Fry), un popular presentador de televisión que criticó satíricamente al gobierno de Adam Suttler (John Hurt; Adam Susan en la novela) y sus intentos de atrapar a V.
Deitrich le confiesa a Evey que se sintió él mismo cuando grabó su último capítulo, ya que
Cuando llevas una máscara tanto tiempo, olvidas lo que hay debajo.
Por el otro lado, vemos hasta qué punto el Estado es capaz de manipular los hechos, haciéndolos pasar por actos de terceros o propios. Un ejemplo de ello es la explosión del Old Bailey; aún cuando V haya sido el autor, el gobierno de Suttler lo disfrazó como algo que planeado. Otro ejemplo, quizás el más esclarecedor sobre este tema, es esta frase que le dice el inspector Finch (Stephen Rea) al sargento Stone (Rupert Graves) respecto al ataque biológico del colegio St. Mary's:
¿Qué tal si el peor ataque biológico en la historia no fue obra de extremistas religiosos? ¿Qué si alguien más desató el virus? ¿Qué si alguien más mató a toda esa gente? ¿Te gustaría saber quién fue? ¿Aunque fuera alguien del gobierno? Si nuestro propio gobierno fuera responsable de la muerte de casi cien mil personas, ¿de verdad te gustaría saber?
Este film sin duda alguna invita al espectador a reflexionar, a dudar de todo, sea del gobierno o de las teorías conspirativas; invita a observar a nuestro alrededor, a tratar de discernir lo que es verdad de lo que no es. Aunque sea una novela gráfica, debemos tener en cuenta que muchas veces la realidad puede superar a la ficción... Y eso, mi estimado lector, es lo que realmente asustaría a muchos.