Ojo: Puede contener spoilers
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Nadie le tomó muy en serio, no hasta que fue demasiado tarde.
The Day After Tomorrow (El día después del mañana) es un film dirigido por Roland Emmerich y protagonizado por Dennis Quaid, Jake Gyllenhaal, Ian Holm y Emmy Rossum. Está inspirado en el libro The Coming Global Superstorm, de Art Bell y Whitley Striber.
Este film lo he visto en un par de ocasiones: la primera vez fue en una clase de Ecología de la preparatoria, y la segunda fue en casa. De hecho, me trajo cierta nostalgia, pues el tema del cambio climático era uno de los temas de mayor interés para mi abuelo (qepd); recuerdo que, tras ver este film, criticó la exageración de los efectos visuales al momento de retratar las potenciales consecuencias del fenómeno en cuestión, así como la imposibilidad de algunos fenómenos en particular como la formación de ciclones en tierra firme. "El calentamiento global no causaría un enfriamiento", recuerdo que me dijo él en ese momento antes de irnos a dormir.
Emmerich hizo una auténtica joya en cuanto al cine del desastre se tratara, pues no solo nos presenta un desastre espectacular y exagerado sino que también nos invita, aún en nuestros días, a reflexionar sobre esa pregunta que incomoda a muchos y asusta a pocos: ¿qué es lo que le dejaremos a nuestros descendientes el día de mañana?. O, replanteándolo de forma más oscura: ¿En qué estado dejaremos el planeta una vez que nos extingamos?. Quizás la última pregunta nos incomode a muchos, pero es algo que el film, de una forma muy sutil, plantea de cara a lo que está pasando en nuestra actualidad con respecto al medio ambiente.
Ese punto es lo que hace que valga la pena ver el film aparte, por supuesto, del subtrama cliché de "familia en peligro" que se ha visto en repetidas ocasiones a lo largo y ancho de distintos filmes de desastres, aunque muy convincente por parte de los actores.
