
Hace dos días, tuve la oportunidad de apreciar este largometraje, y la verdad que me encantó, no esperaba tanto de esta película, que en realidad tuvo su estreno en el 2019, pero nunca la había visto. Es una película, que a mente de los directores Benny Safdie y su hermano Joshua Saudíes, lograron en mi persona crear sentimientos de estrés, angustia y tensión ante las expectativas de lo que podía suceder, al paso de la trayectoria de la película, que de principio a fin, mantiene ese ritmo caótico, que no deja descanso entre escenas, sino que hace mantener a los espectadores al tanto de lo que vaya sucediendo.
Por otra parte, el papel principal de Adam Sandler, haciendo una interpretación simplemente maravillosa, tomando la seriedad de las circunstancias del personaje, pero sin dejar atrás esa cualidad característica de Sandler, con roles de comedia, pero que se adapta más a una comedia trágica. Básicamente Adam Sandler interpreta a un joyero judío adicto a las apuestas deportivas, acción la cual lo lleva a crear una serie de situaciones de mucha angustia, por las acciones que conlleva al personaje a generar un sin fin de conflictos con otros personajes de la obra cinematográfica. Aunque también, dicho personaje ejemplifica su atención por su familia, pero como punto negativo la deslealtad hacia su esposa, y la manipulación de parte del personaje en cuestión Howard Ratner, llegando a tener un desenlace fatal e inesperado.


Dentro de los parámetros técnicos de la película, puedo considerar que mantiene un montaje perfecto, con un desarrollo narrativo espléndido, así como un trabajo bien realizado en la fotografía, mientras que la música incidental, se adecua en el ritmo, creando esa atmósfera de mucho angustia y estrés entre las escenas, caracterizado por ser un sonido, que al mi parecer suena muy de los 80, un poco como esos sonidos de juegos de esa época, aunque en ciertos momentos en la película, me parecía muy cansado escuchar ese mismo sonido, que hacía mucho eco en mi cabeza, pero puedo entender que fue la mejor forma de darle más ritmo a la trama de la película.
Una trama, que se puede considerar dentro de la categoría de un thriller psicológico, englobando el crimen, suspenso y la drama, esa drama que vive el personaje constantemente con los demás personajes de la historia y su familia, el crimen por la sería de circuntacias, que conllevan a acciones delictivas y suspenso, por toda la incertidumbre que se genera en el espectador, por saber cómo se va desarrollando la historia. Sin duda, es una cinta que te deja con un trato amargo, pero es que en eso consiste, que el director crea en los espectadores la mayor de las expectativas, para luego caer en la decepción o degusto por el resultado final.

La cual se refuerza, por un final abierto y menos esperado, donde el personaje principal a pesar haber logrado su objetivo en la trama, pero termina en un final fatal, que puedo decir que yo no lo esperaba en ningún momento, que de antemano había pensado otro final diferente, pero esto es lo que hace que la película sea totalmente impredecible, o por lo menos desde mi punto de vista.
En la película, se puede apreciar un cameo, que hace un papel muy importante en la obra, y se trata del ex basquetbolista Kevin Gartnett, quien desde un punto de vista, es quien hace el eje principal, por la cual el personaje de Sandler, se aprovecha por el interés de Garnett a un objeto apreciado dentro de la película, y porque también Garnett, sería quien de cierta forma lograría que Howard Ratner, ganaría una apuesta que esperaba, como parte de la solución de sus problemas.

Sin más que decir, recomiendo este largometraje, como una joya cinematográfica, que forma parte de esta nueva generación de directores, que estan planteando una forma y estilo de hacer cine, con mucha influencia de esos directores míticos que ha tenido el grandioso universo del cine.



