This publication was also written in SPANISH and PORTUGUESE.

Synopsis: Raya is a warrior who sets out in search of the last dragon because she believes that the kingdom where she lives is wrong in stating that all creatures that they venerated for so many years have been extinguished and also, because she herself still believes that they are a hidden reality somewhere that needs to be found. The journey will begin.
In a fantastic world where absolutely anything can happen, Disney has always found within Animation a great source of inspiration (and income, obviously) to create incredible projects over the years. From its golden age (the old Disney), until its most modern time, the company continues to grow absurdly and delivering a type of product that is still very consumed by the general public. In this recent adventure, once again, they are right to work with broad themes, within a reality that favors surrealism, to transmit good life lessons to the real world.

In an ancient kingdom called Kumandra, a vast and ancient civilization forms the society that inhabits the place. One of the most striking cultures of the place is the cult that they have and that they pass on from generation to generation: venerating dragons for their powers, in addition to their ancient wisdom. However, when the creatures disappear and the land is seized by dark forces, warrior Raya is convinced that there is a mystery behind it, something that she needs to unravel. Because of this distrust and also because she wants to keep the tradition of her people alive, she decides to start a great journey in search of the last dragon.
The weight that Raya carries on her back (in case she fails in her mission) brings a very dramatic appeal to the script, because the course of the world depends on the success of the attitudes that she will have along her journey in search of the last creature. It all starts with a personal perspective, putting Raya in the most urgent position to be observed... But throughout the projection, other important characters are being presented, and together, the desire to win becomes greater, as well as all the dangers that they face to discover the mysterious secret behind the fake extinction of the creatures.

All the elements that make this type of movie great are there: a group of charismatic characters, a recurring dose of humor and a journey that translates the desire of someone who believes in their own convictions as fundamental elements to start a revolution. In addition, there is a concern of the screenwriters with a particular element: shaping the personality of the protagonist with the father figure as their main inspiration. This is a "formula" that has absolutely nothing unheard of, but what makes it something incredible, is the heart that beats within it.
Placing a real character (without any magic power), at the center of a battle with epic touches, makes Raya a much more interesting character, because empathy for someone who needs to fight twice to stand out (in this case, show the his strength as a human being and at the same time, fighting great battles) happens more naturally and this is something that feeds the narrative in a very positive way with a more human flavor, even though the whole surreality of the plot is an element that escapes from this side more realistic, bringing back the most playful aspect of the project.

An extra concern - and a very valid one - also deserves to be mentioned is the very diversified environment (translated by the customs of the peoples and the visual aspect that each scenario has, for example) that has a clear objective of pleasing the maximum of people (in particular , the Asian audience) and make them all buy the story, as an adventure that in addition to being epic, tries to "embrace" contexts and nuances that manage to go beyond a layer that is usually more superficial. Even though the plot itself is something "recycled" (there are no big surprises in terms of narrative aspects), the way the script goes on getting form and weight is something that is captivating and exciting.
In essence, I believe this approach is one of the strongest, most significant key points in the entire plot. The importance in relation to the maintenance of beliefs, which has a prominent feature in the script (something responsible for paving a conversation about multifaceted looks) and the respect for cultural differences between peoples that is spread throughout the real world (just like in the movies) is consistent and used as a driving force within events. The linearity of the facts is categorical, but a sensational presentation of the action scenes dynamizes the movie at a vibrant pace.

Raya and the Last Dragon is visually spectacular and has digital effects that really are jaw-dropping (in addition to having a beautiful photograph). Directed by Don Hall and Carlos López Estrada (a duo who did a great job) and having names like Sandra Oh, Kelly Marie Tran, Daniel Dae Kim and Awkwafina, this is another visual example (and with a sharp sound appeal, because the soundtrack is sensational) very consistent about all the understandings that Disney has about its entertainment power and even though the plot is simple, its effect is grand and extremely rich in small details with aesthetically striking artistic traits.
CRÍTICA DE PELÍCULA: "Raya y el Último Dragón" (2021)
Sinopsis: Raya es una guerrera que se lanza en busca del último dragón porque cree que el reino donde vive se equivoca al afirmar que todas las criaturas que veneraron durante tantos años se han extinguido y además, porque ella misma todavía cree que son una realidad oculta en algún lugar que necesita ser encontrada. Comenzará el viaje.
En un mundo fantástico donde puede suceder absolutamente cualquier cosa, Disney siempre ha encontrado dentro de la animación una gran fuente de inspiración (e ingresos, obviamente) para crear proyectos increíbles a lo largo de los años. Desde su época dorada (la vieja Disney), hasta su época más moderna, la empresa sigue creciendo de forma absurda y entregando un tipo de producto que todavía es muy consumido por el gran público. En esta reciente aventura, una vez más, tienen razón al trabajar con temas amplios, dentro de una realidad que favorece el surrealismo, para transmitir buenas lecciones de vida al mundo real.
En un antiguo reino llamado Kumandra, una vasta y antigua civilización forma la sociedad que habita el lugar. Una de las culturas más llamativas del lugar es el culto que tienen y que transmiten de generación en generación: venerar a los dragones por sus poderes, además de su sabiduría ancestral. Sin embargo, cuando las criaturas desaparecen y las fuerzas oscuras se apoderan de la tierra, la guerrera Raya está convencida de que hay un misterio detrás, algo que debe desentrañar. Por esta desconfianza y también porque quiere mantener viva la tradición de su pueblo, decide emprender un gran viaje en busca del último dragón.
El peso que lleva Raya sobre su espalda (en caso de que falle en su misión) aporta un atractivo muy dramático al guión, porque el rumbo del mundo depende del éxito de las actitudes que tendrá a lo largo de su viaje en busca de la última criatura. Todo comienza con una perspectiva personal, poniendo a Raya en la posición más urgente para ser observada... Pero a lo largo de la proyección se van presentando otros personajes importantes, y juntos, el deseo de ganar se hace mayor, así como todos los peligros que se enfrentan para descubrir el misterioso secreto detrás de la falsa extinción de las criaturas.
Allí están todos los elementos que hacen grande a este tipo de películas: un grupo de personajes carismáticos, una dosis recurrente de humor y un viaje que traduce el deseo de quien cree en sus propias convicciones como elementos fundamentales para iniciar una revolución. Además, existe una preocupación de los guionistas con un elemento particular: plasmar la personalidad del protagonista con la figura paterna como principal inspiración. Esta es una "fórmula" que no tiene absolutamente nada inaudito, pero lo que la convierte en algo increíble, es el corazón que late dentro de ella.
Colocar a un personaje real (sin ningún poder mágico), en el centro de una batalla con toques épicos, convierte a Raya en un personaje mucho más interesante, porque la empatía por alguien que necesita pelear dos veces para sobresalir (en este caso, mostrar su fuerza como ser humano y, al mismo tiempo, librar grandes batallas) sucede de manera más natural y esto es algo que alimenta la narrativa de una manera muy positiva con un sabor más humano, aunque toda la surrealidad de la trama es un elemento que se escapa de este lado más realista, recuperando el aspecto más lúdico del proyecto.
Una preocupación extra - y muy válida - también merece ser mencionada es el entorno muy diversificado (traducido por las costumbres de los pueblos y el aspecto visual que tiene cada escenario, por ejemplo) que tiene un claro objetivo de agradar al máximo de la gente (en particular, el público asiático) y hacer que todos compren la historia, como una aventura que además de épica, intenta "abrazar" contextos y matices que logran ir más allá de una capa que suele ser más superficial. Aunque la trama en sí es algo "reciclado" (no hay grandes sorpresas en cuanto a aspectos narrativos), la forma en que el guión va ganando forma y peso es algo cautivador y emocionante.
En esencia, creo que este enfoque es uno de los puntos clave más fuertes y significativos de toda la trama. La importancia en relación al mantenimiento de creencias, que tiene un rasgo destacado en el guión (algo responsable de pavimentar una conversación sobre miradas multifacéticas) y el respeto por las diferencias culturales entre los pueblos que se extiende por todo el mundo real (jsuto como en las películas) es consistente y se utiliza como fuerza impulsora dentro de los eventos. La linealidad de los hechos es categórica, pero una presentación sensacional de las escenas de acción dinamiza la película a un ritmo vibrante.
Raya y el Último Dragón es visualmente espectacular y tiene efectos digitales que realmente son asombrosos (además de tener una hermosa fotografía). Dirigido por Don Hall y Carlos López Estrada (un dúo que hizo un gran trabajo) y con nombres como Sandra Oh, Kelly Marie Tran, Daniel Dae Kim y Awkwafina, este es otro ejemplo visual (y con un atractivo sonoro agudo, porque la banda sonora es sensacional) muy consistente con todos los entendimientos que Disney tiene sobre su poder de entretenimiento y aunque la trama es simple, su efecto es grandioso y extremadamente rico en pequeños detalles con impresionantes características estéticamente artísticas.
CRÍTICA DE FILME: "Raya e o Último Dragão" (2021)
Sinopse: Raya é uma guerreira que parte em busca do último dragão por acreditar que o reino onde vive está errado em afirmar que todas as criaturas que eles veneravam por tantos anos foram extintas e também, porque ela mesma ainda acredita que eles são uma realidade escondida em algum lugar que precisa ser encontrada. A jornada vai começar.
Em mundo fantástico onde absolutamente tudo pode acontecer, a Disney sempre encontrou dentro da Animação uma grande fonte de inspiração (e de renda, obviamente) para criar projetos incríveis ao longo dos anos. Desde à sua época de ouro (a velha Disney), até à sua época mais moderna, a empresa segue crescendo absurdamente e entregando um tipo de produto que ainda é muito consumido pelo público em geral. Nesta recente aventura, uma vez mais, eles acertam ao trabalhar com temas amplos, dentro de uma realidade que privilegia o surrealismo, para transmitir boas lições de vida para o mundo real.
Em um antigo reino chamado Kumandra, uma vasta e antiga civilização forma a sociedade que habita o lugar. Uma das culturas mais marcantes do lugar é o culto que eles tem e que eles passam de geração para geração: venerar os dragões por seus poderes, além da sua sabedoria milenar. No entanto, quando as criaturas desaparecem e a terra é tomada por forças obscuras, a guerreira Raya está convencida de que existe um mistério atrás disso, algo que ela precisa desvendar. Em razão dessa desconfiança e também pelo fato dela querer manter viva à tradição do seu povo, ela decide começar uma grande jornada em busca do último dragão.
O peso que Raya carrega nas costas (caso ela falhe na sua missão) trás um apelo muito dramático para o roteiro, porque o curso do mundo depende do sucesso das atitudes que ela terá ao longo da sua caminhada na busca pela última criatura. Tudo começa com uma perspectiva pessoal, colocando Raya na posição mais urgente a ser observada... Mas ao longo da projeção, outros personagens importantes vão sendo apresentados, e juntos, o desejo de vencer vai se tornando maior, assim como todos os perigos que eles enfrentam para descobrir o misterioso segredo por trás da falsa extinção das criaturas.
Todos os elementos que tornam esse tipo de filme em algo grandioso estão lá: um grupo de personagens carismáticos, uma dose recorrente de humor e uma jornada que traduz o desejo de alguém que acredita em suas próprias convicções como elementos fundamentais para iniciar uma revolução. Além disso, existe uma preocupação dos roteiristas com um elemento em particular: moldar a personalidade da protagonista tendo a figura paterna como sua principal inspiração. Essa é uma "fórmula" que não tem absolutamente nada de inédito, mas o que a torna em algo incrível, é o coração que bate dentro dela.
Colocar uma personagem real (sem qualquer poder mágico), no centro de uma batalha com toques épicos, faz com que Raya seja uma personagem muito mais interessante, porque a empatia por alguém que precisa lutar em dobro para se destacar (neste caso, mostrar à sua força enquanto ser humano e ao mesmo tempo, travar grandes batalhas) acontece com mais naturalidade e isso algo que alimenta de forma muito positiva a narrativa com um tempero mais humano, ainda que toda a surrealidade da trama seja um elemento que foge desse lado mais realista, trazendo de volta todo o aspecto mais lúdico do projeto.
Uma preocupação extra - e muito válida - também merece ser mencionada é a ambientação muito diversificada (traduzida pelos costumes dos povos e pelo aspecto visual que tem cada cenário, por exemplo) que tem um o claro objetivo de agradar o máximo de pessoas (em especial, o público asiático) e fazer com que todas elas comprem a história, como uma aventura que além de ser épica, tenta "abraçar" contextos e nuances que conseguem ir além de uma camada que geralmente é mais superficial. Mesmo que a trama em si seja algo "reciclado" (não há grandes surpresas em termos de aspectos narrativos), a forma como o roteiro vai ganhando forma e peso é algo que cativante e emocionante.
Em sua essência, eu acredito que essa abordagem é um dos pontos chaves mais fortes, e significativos de todo a trama. A importância em relação a manutenção de crenças, que tem um destaque bem presente no roteiro (algo responsável por pavimentar uma conversa sobre olhares multifacetados) e o respeito as diferenças culturais entre os povos que está espalhada pelo mundo real (assim como nos filmes) é consistente e utilizada como força motora dentro dos acontecimentos. A linearidade dos fatos é categórica, mas uma apresentação sensacional das cenas de ação dinamiza o filme em um ritmo vibrante.
Raya e o Último Dragão é visualmente espetacular e tem efeitos digitais que realmente são de cair o queixo (além de ter uma fotografia linda). Dirigido por Don Hall e Carlos López Estrada (uma dupla de que fez um ótimo excelente) e tendo nomes como Sandra Oh, Kelly Marie Tran, Daniel Dae Kim e Awkwafina, este é mais um exemplo visual (e com um apelo sonoro afiado, porque a trilha sonora é sensacional) muito coerente sobre todos os entendimentos que a Disney tem sobre o seu poder de entretenimento e mesmo tendo a trama simples, o efeito dela é grandioso e extremamente rico em pequenos detalhes com traços esteticamente artísticos impressionantes.