De las siete películas en total que ha dirigido Bong Joon-ho ya comenté las primeras cuatro en una entrada subida hace un par de días. Si no la han leído, pueden revisarla aquí:
De perros a parásitos: la filmografía de Bong Joon-ho (1a Parte)
Queda pendiente entonces hablar de sus producciones más recientes que si bien están mejor logradas y llamaron más la atención del público mundial, presentan rasgos que ya se encontraban en sus trabajos previos. Por ejemplo, la violencia y el abuso de las autoridades ya se habían visto en dos de sus primeras películas, pero fue un rasgo central en su cuarto largometraje, la cinta de ciencia ficción Snowpiercer.
El futuro distópico: Snowpiercer (2013)
Basada en el cómic de Jean-Marc Rochette y Jacques Loeb, esta película se ambienta en un futuro no muy lejano en el que la humanidad ha sido reducida drásticamente. Un fallido experimento para solucionar el problema del calentamiento global casi acabó destruyendo la vida sobre la Tierra porque bloquéo la luz solar hasta convertir el planeta entero en una heladera. Ante las bajas temperaturas, miles de millones de personas y especies murieron y los únicos sobrevivientes fueron los pasajeros del Snowpiercer, un tren que recorre el mundo impulsado por un motor eterno. Sobrevivieron, sí, pero están condenados a vivir para siempre dentro de la máquina que da la vuelta al mundo una vez al año. El tren, su tripulación, los pasajeros y los diferentes vagones, son una representación de la sociedad, con sus diferencias de clases, las autoridads, el poder central y una reverencia casi religiosa al motor eterno, núcleo de la máquina y por lo tanto, el alma de ese mundo que es el tren. Violencia, lucha de clases, drama, redención, sacrifcio, las etapas del viaje del héroe, hay de todo en esta película de acción cargada de aventura y de un mensaje profundo y reflexivo, con un final que, dentro de todo, resulta esperanzador.
El hombre y la naturaleza: Okja (2017)
Las consecuencias del mal uso y abuso del hombre por los recursos naturales, ya habían sido abordadas por Bong Joon-ho en The Host, pero lo que en aquella película fue un accidente, una consecuencia imprevista de químicos arrojados al río, en Okja se eleva a la condción de manipulación absoluta y premeditada. Okja es un cerdo gigantesco que ha vivido diez años en una granja de Corea del Sur bajo el cuidado de Mija, su joven compañera; sin embargo, su pequeño paraíso está a punto de terminar, porque la Mirando Corporation, empresa multinacional creadora de Okja, viene a reclamar su propiedad, para llevarla a Nueva York. Okja es parte de un proyecto agrónomo que busca erradicar el hambre en el mundo y como parte de ese proyecto, un ejemplar fue entregado a diez granjeros en todo el mundo diez años atrás, para ver su desarrollo y traerlos luego de regreso al lanzar la campaña. Por eso, Mija se embarca en un arriesgado viaje a Nueva York para rescatar a Okja que va, literalmente, como cordero al matadero. En el trayecto, obtendrá ayuda de unos activistas que están en contra de los planes de la corporación. Parte drama, parte distopía, parte comedia, parte aventura, es difícil encasillar esta obra en un único género, pero tiene el agregado de llamar la atención sobre temas importantes como el consumo de carne y el abuso de las grandes corporaciones.
La coronación: Parasite (2019)
La película que arrasó en los premios Oscars a inicios de este 2020 cuenta la historia de una familia surcoreana que vive de las sobras de los demás, al menos al principio. Con ello me refiero a que están desempleados y recurren a trucos y mañas para sobrevivir, tales como robarse la señal de WiFi de un vecino, tener ocupaciones temporales y esporádicas en trabajos muy particulares e intentar organizar de esa forma una economía doméstica que les permita vivir aceptablemente. Sin embargo, a los pocos minutos nuestra percepción de ellos cambia y dejamos de sentir un poco de lástima y empatía para comenzar a maravillarnos y divertirnos con lo atrevidos e impostores que pueden llegar a ser. Cuando el hijo mayor comienza a dar clases particulares de inglés a la hija adolescente de los Park, una familia muy adinerada, la situación de ambos hogares comienza a cambiar.
Parasite se relaciona mucho con los primeros trabajos de Bong Joon-ho, no sólo por contar con algunos colaboradores de entonces, sino y sobre todo por la forma en que refleja la diferencia de clases presente entre las dos familias. El factor social, la pobreza, la forma en que el mundo afecta de manera diferente a quienes tiene dinero y a quienes no, es lo que marca el tono de la cinta. Clasificar Parasite en un género es difícil porque toma de varias fuentes, pero a diferencia de otras películas que mezclan drama con comedia y otras cosas, en esta película en particular sentí que en lugar de mezclarlos, más bien era una sucesión de géneros. Inicia como una comedia que muta a drama, a thriller, un poco de terror y gore y luego acaba con un emotivo final.
Así, la filmografía de surcoreano sería, más o menos, esta:
Película
Rasgos similares y destacados
Y allí las tienen, esas son las siete películas escritas y dirigidas por el último ganador del Oscar a Mejor Película, el surcoreano Bong Joon-ho, ¿las han visto ya? Si no es así, ¿les llamó la atención alguna? ¿cuál verían? Los leo en los comentarios.
Reseñado por @cristiancaicedo
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