
¡Hola a todos en la comunidad de Cine TV! El día de hoy me uno al concurso #82 de la comunidad, con el tema de la semana, el cual es sobre "enfermedad" o "padecimiento" cómo enfoque en una película. Así que me ví muy motivada cuando leí la publicación de @irenenavarroart, quién hizo una excelente recomendación con el clásico drama de "Philadelphia". Lo cual me hizo recordar una película que se relaciona con esta última por la enfermedad que padece su protagonista, se trata de "Dallas Buyers Club". Fue dirigida por Jean-Marc Vallée y lanzada en el año 2013, contando con la actuación destacada de Jared Leto y Matthew McConaughey, siendo este último quién interpretaría a Ron Woodroof, el protagonista de esta historia. Así que acompáñenme.

Contexto de la película
Ron Woodroof es un hombre de clase trabajadora. Es 1985. Gusta de la bebida, pasar tiempo con sus amigos, las mujeres y participar en las corridas de toros. En general, tiene una buena vida, lo sabe y disfruta de eso. Todo cambia cuando comienza a enfermar y descubre que es VIH positivo. Enfermedad que contrajo al acostarse con una prostituta que se inyectaba drogas vía intravenosa. El pronóstico no es bueno pues a Ron le quedan 30 días de vida, pero lejos de compadecerse toma una firme postura: si va a morir, no será en 30 días, luchará por su vida (tomando el toro por los cuernos). Es así cómo se somete a tratamiento con un tipo de antiretroviral llamado AZT, pero descubre que es perjudicial y en su lugar se hace con un suplemento llamado péptido T, el cual mejora su estado. Ron decide que sería buen negocio vender este medicamento a otros enfermos y sin advertirlo se convierte en un activista por los derechos de las personas con VIH.



Un problema social, de salud, de justicia y de un consumismo desinformado
La película sirvió cómo un medio para visibilizar la segregación social, la desolación emocional y el desgaste físico que padecen quienes portan VIH. Sobre todo en una época dónde no se conocía lo suficiente sobre el tema y los estigmas no tardaron en llegar gracias al miedo que generó tal noticia. Aunque claramente tampoco puedo culpar a toda una población por un problema de salud mundial que fue mal manejado. Fueron varios factores en juego, sin embargo, eso no justifica el nivel de discriminación y de intolerancia. Esta vergüenza social no es lo único con lo que tenían que lidiar pues ademas de tener que acarrear con una enfermedad letal, el sistema de salud y de justicia le falló a Ron y a todos los enfermos con VIH.
La aceptación y el trato humano es algo que Ron resiente pues su familia y amigos lo rechazan, pero al menos halla consuelo en Rayon (su amigo transformista y con VIH) y en la doctora Eve (quién lo apoya en su camino de aprobar el péptido T). Es por eso que ese nuevo acercamiento a una vida dónde ya no es el hombre "bonachón" sino más bien que está punto de la marginalidad, le enseña a Ron a tratar a los demás con dignidad. Enfocándose poco a poco menos en el beneficio económico del club y más en el bienestar y seguridad de sus "pacientes". Lo que en un momento fue un negocio se transforma en una causa. Ron es un hombre inteligente y comprende que esto ya no se trata sobre sí mismo sino de un problema de salud que debe resolver. Renunciando incluso al tabaco, las bebidas y todo el venenos que nos venden y consumismo sin pensar demasiado. Un desarrollo loable.
La denuncia hacia el sistema de salud, que poco o nada hace para obtener una mejora significativa para los enfermos (pues el interés de estás instituciones y empresas parece estar en otras cosas), es un punto a tratar. Cómo mencione arriba. Ron era una persona que se negó a sufrir y morir cómo un perro, por eso él representaba una amenaza. Doblegarse no era lo suyo y ese espíritu temerario fue el que lo hizo conseguir que la FDA (quién hacia las pruebas de AZT en pacientes con VIH) fuera amonestado ante la ley y además lo mantuvo con vida durante 7 años. Aunque no pudo conseguir la legalización del péptido T, Ron Woodroof hizo mucho más; motivar a otros para luchar contra una causa. Finalmente amigos míos, hasta aquí llega esta publicación. Muchas gracias por pasar y leer. Les envío un fuerte abrazo y nos vemos en la próxima oportunidad.


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