IMDb
**Synopsis**: *After being the victim of constant - and systematic - attacks committed by a masked man inside her own home... May decides to take justice into her own hands after realizing that no one believed her.
The greatest strength within a screenplay based on themes considered “controversial” is not its potential to “shock” the audience (although that certainly carries some weight within the narrative); it is essentially its potential to spark the audience’s interest in the debates it can trigger. When a project “transcends” the physical limits imposed by the screen with more substantial content, its mission has been accomplished. That is not what happens here.
The Scariest Things
In the story, the protagonist is a writer named May. She is married to Ted. Their marriage seems to be going through a crisis, and things begin to get even worse after May starts receiving visits from a strange man wearing a mask, who visits her every day (preferably at night), carrying out some kind of physical attack against her. It is a completely bizarre situation because, apparently, neither the visits nor the attacks make any sense.
When she shares her concerns with the people close to her (including her own husband), no one believes her. Not even the authorities responsible for investigating the case. Faced with this situation... May decides to fight this unknown enemy on her own; but in reality, she already knows him very well (she just still cannot remember him). The screenplay’s premise has its interesting moments, but the execution of the idea is extremely messy.
Cryptic Rock
Overall, the screenplay has an openly feminist atmosphere within a more “offensive” context (so to speak) regarding the prevalence of the male sex as a “natural” aggressor (as if all men had some sort of “predisposition” to be inherently violent). The biggest problem with this screenplay is not feminism (which, by the way, is a more than necessary theme... especially in today’s society), but rather how this perspective was used.
The patriarchal culture to which women have been subjected in the past, still are, and almost certainly will continue to be (albeit on an increasingly smaller scale, most likely) is responsible for causing them immeasurable harm. The way societies of all kinds (throughout the years) judge them has deeply rooted prejudice against a gender that is still not seen as strong. As a result, the supposed “fragility” of the female sex is exploited more easily.
Cryptic Rock
In this movie, the screenplay tried to use this issue as “fuel” to create a psychological thriller with light touches of horror. At times, it works well. On the other hand, when everything starts becoming too repetitive, the narrative begins recycling its own ideas, and the whole experience becomes tiresome to watch. Although the movie invests in moments where nothing is properly understandable, its cult atmosphere is only temporary.
The cast is awful, especially the lead actress. No name is worth mentioning because the performances are genuinely terrible (just like a large portion of the pretentious screenplay written by **Brea Grant**... and the work of director **Natasha Kermani**, who is every bit as pretentious as some of the screenplay’s own arguments). All of the characters lack proper development, and the poor construction of what little we do see only encourages our apathy toward all of them.
The People’s Movies
***Lucky*** really is not a movie with a bad core; it is simply a movie with a decent idea that is very poorly executed. Even though it carries an educational (and thought-provoking) role regarding the various forms of violence that affect women, both the screenplay and the direction chose to avoid the objectivity of the context in favor of orbiting the realm of metaphor. This entire “suppression” of explicit arguments severely weakened the narrative’s full potential.
---
CRÍTICA DE PELÍCULA: “Lucky” (2020)
**Sinopsis**: *Después de haber sido víctima de constantes - *y sistemáticos* - ataques cometidos por un hombre enmascarado dentro de su propia casa... Puede decidir hacer justicia por mano propia tras comprender que nadie le estaba creyendo*.
El mayor triunfo dentro de un guion que se basa en temas considerados “controvertidos” no es su potencial para “impactar” al público (aunque eso sin duda tiene cierto peso dentro de la narrativa); es esencialmente su potencial para despertar el interés del público acerca de los debates que puede desencadenar. Cuando el proyecto “trasciende” los límites físicos impuestos por las pantallas con un contenido más sustancial, la misión está cumplida. Eso no es lo que ocurre aquí.
En la trama, la protagonista es una escritora llamada May. Está casada con Ted. Su matrimonio parece estar atravesando una crisis, y todo comienza a empeorar aún más después de que May empieza a recibir la visita de un hombre extraño, que lleva una máscara, y que la visita todos los días (preferentemente por la noche), promoviendo algún tipo de ataque físico contra ella. Una situación completamente extraña, porque aparentemente, las visitas y los ataques no tienen sentido.
Cuando comparte su preocupación con otras personas cercanas a ella (incluido su propio marido), nadie le cree. Ni siquiera las autoridades responsables de investigar el caso. Ante esta situación... May decide luchar sola contra ese enemigo desconocido; pero que en realidad, ya conoce muy bien (solo que aún no consigue recordarlo). La premisa del guion tiene sus momentos interesantes, pero la ejecución de la idea es muy desordenada.
En líneas generales, el guion tiene una atmósfera abiertamente feminista dentro de un contexto más “ofensivo” (por así decirlo) con respecto a la prevalencia del sexo masculino como un agresor “innato” (como si todos los hombres ya tuvieran una especie de “predisposición” a ser naturalmente violentos). El gran problema de este guion no es el feminismo (que, por cierto, es un tema más que necesario... especialmente en la sociedad actual), sino la forma en que se utilizó esta vertiente.
La cultura patriarcal a la que las mujeres ya fueron, todavía son, y sin duda seguirán siendo sometidas (aunque probablemente en escalas cada vez menores) es la responsable de causarles daños inconmensurables. La manera en que los más diversos tipos de sociedades (a lo largo de los años) las juzgan arraiga el prejuicio hacia un género que aún no es visto como fuerte. Así, la supuesta “fragilidad” del sexo femenino puede ser explotada con mayor facilidad.
En esta película, el guion intentó utilizar esta problemática como “combustible” para crear una trama de suspenso psicológico con ligeros toques de horror. En algunos momentos, eso incluso funciona bien. Por otro lado, cuando todo empieza a volverse demasiado repetitivo, la narrativa comienza a reciclar sus propias ideas y todo se vuelve cansado de ver. Aunque la película apuesta por momentos en los que nada es debidamente comprensible, su atmósfera de culto es solo algo pasajero.
El elenco es pésimo, en especial, la protagonista. Ningún nombre vale la pena ser mencionado, porque las actuaciones son realmente horribles (al igual que gran parte del pretencioso guion escrito por **Brea Grant**... y el trabajo de la directora **Natasha Kermani**, que es tan pretenciosa como algunos de los argumentos del propio guion). Todos los personajes carecen de un buen desarrollo, y la mala construcción de lo poco que se muestra favorece nuestra apatía hacia todos ellos.
***Lucky*** realmente no es una película con una esencia mala, simplemente es una película que tiene una idea decente muy mal aprovechada. Aun teniendo un papel educativo (y reflexivo) sobre diversos tipos de violencias que afectan a las mujeres, tanto el guion como la dirección optaron por apartarse de la objetividad del contexto para orbitar en el terreno de las metáforas. Toda “supresión” de argumentos explícitos debilitó demasiado todo el potencial de la narrativa.
---
CRÍTICA DE FILME: “Lucky - Uma Mulher de Sorte” (2020)
**Sinopse**: *Após ter sido vítima de constantes - e sistemáticos - ataques cometidos por um homem mascarado dentro de sua própria casa... May decide fazer justiça com as próprias mãos após entender que ninguém estava acreditando nela*.
O maior trunfo dentro de um roteiro que é embasado em temas considerados “controversos” não é o seu potencial de “chocar” o público (embora isso com certeza tem algum peso dentro da narrativa); é essencialmente o seu o potencial para despertar o interesse do público acerca de debates que ele pode desencadear. Quando o projeto “transcende” os limites físicos impostos por telas com um teor mais substancial, a missão foi concluída. Isso não é o que acontece aqui.
Na trama, a protagonista é uma escritora chamada May. Ela é casada com Ted. O casamento deles parece estar vivendo uma crise, e tudo começa a ficar ainda pior depois que May começa a receber a visita de um homem estranho, usando uma máscara, e que à visita todos os dias (preferencialmente durante à noite) promovendo algum tipo de ataque físico contra ela. Uma situação completamente estranha, porque aparentemente, as visitas e os ataques não fazem sentido.
Quando ela compartilha à sua preocupação com outras pessoas próximas a ela (incluindo o próprio marido), ninguém acredita nela. Nem mesmo as autoridades responsáveis por investigar o caso. Diante dessa situação... May decide lutar sozinha contra esse inimigo desconhecido; mas que na verdade, ela já conhece muito bem (só que ainda não consegue lembrar se dele). A premissa do roteiro tem seus momentos interessantes, mas a execução da ideia é muito bagunçada.
Em linhas gerais, o roteiro tem atmosfera assumidamente feminista dentro de um contexto mais “ofensivo” (por assim dizer) em relação a prevalência do sexo masculino enquanto um agressor “nato” (como se todos os homens já tivessem uma espécie de “pré-disposição” a serem naturalmente violentos). O grande problema desse roteiro não é o feminismo (que aliás, é um tema mais do que necessário... especialmente na sociedade atual), mas como essa vertente foi usada.
A cultura patriarcal sobre a qual as mulheres já foram, ainda são, e certamente ainda serão submetidas (ainda que em escalas cada vez menores, muito provavelmente) é a responsável por lhe causar danos imensuráveis. O modo como os mais diferentes tipos de sociedades (ao longo dos anos) as julgam enraíza o preconceito com um gênero que ainda não é visto como forte. Sendo assim, a suposta “fragilidade” do sexo feminino consegue ser explorada com mais facilidade.
Neste filme, o roteiro tentou usar essa problemática como “combustível” para criar uma trama de suspense psicológico com leves toques de horror. Em alguns momentos, isso até funciona bem. Por outro lado, quando tudo começa a ficar repetitivo demais, a narrativa começa a reciclar suas próprias ideias e tudo se torna cansativo de ser assistido. Embora o filme aposte em momentos onde nada é devidamente compreensível, à sua atmosfera cult é apenas algo passageiro.
O elenco é péssimo, em especial, a protagonista. Nenhum nome vale à pena ser mencionado, porque as performances são realmente horríveis (assim como uma grande parte do roteiro pretencioso escrito por **Brea Grant**... e o trabalho da diretora **Natasha Kermani**, que é tão pretenciosa quanto alguns argumentos do próprio roteiro). Todos os personagens são carentes de bons desenvolvimentos, e a má construção do pouco que é visto, favorece nossa apatia por todos eles.
***Lucky - Uma Mulher de Sorte*** realmente não é um filme que tem a essência ruim, ele é apenas um filme que tem uma ideia decente muito mal aproveitada. Mesmo tendo um papel educativo (e reflexivo) sobre diversos tipos de violências que afetam as mulheres, tanto o roteiro quanto a direção escolheram se omitir da objetividade do contexto para orbitar no campo de metáforas. Toda “supressão” de argumentos explícitos enfraqueceu demais todo o potencial da narrativa.
Rating: 30/100