Me hiciste recordar con lo de los hijos mayores, (Yo soy el mayor), cuando nos empeñamos en cuidar a alguien que no quiere ser cuidado. Eso es un límite que debemos imponer, no se negocia que nos vayamos de alguien que no quiere ser cuidado. Y gracias por esto: "...nadie mejor que uno mismo para saber cuándo hemos pecado de arrogancia o soberbia y, con esto, hemos dañado a otro. Pedir disculpas siempre será el camino, pero no abusemos de ese recurso..." No está mejor dicho. Gracias, y bendiciones, @issymarie2
Reply by @emiliorios
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Es que hay límites y límites, los que sobrepasamos pensando ilusamente que sabemos más, y los que no pasamos por ir contra el otro, pero si en el medio esta la salud, el límite se hace de elástico y lo estiramos, pese a que la otra persona busque las tijeras más fuertes para cortarlo. Muchísimas gracias por haber traído este tema, siempre es bueno recordar nuestros propios límites, saber cuales debemos estirar y cuales dejar tal cual están.



