En Español
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Saludos a todos, amigos de la comunidad de #EmpowerTalent , con el tema que nos traen cada semana, especialmente con nuestra querida @angelica7 , para invitarnos a escribir sobre: "La primavera", donde nos indica que no sólo es una palabra que evoca cambios de estaciones, sino cambios de la propia vida. ¿Qué significado tiene pensar que estamos en primavera? ¿Cómo se verían las flores en su vida en primavera?, a continuación mi participación:
En mi país no existen las cuatro estaciones tradicionales, existe un clima tropical dividido en dos periodos principales: la época de sequía (llamada popularmente verano) que va desde Diciembre hasta Abril y la época de lluvias (llamada invierno), va desde Mayo hasta Noviembre; sin embargo, estos meses el clima también ha estado más caluroso.
La llegada de las estaciones
Aunque Venezuela no experimenta los extremos estacionales típicos de otras latitudes, cuando me di a la tarea de buscar en Internet, al explorar las estaciones venezolanas, puedo descubrir un viaje a través del tiempo, como el clima, lleno de experiencias únicas que vale la pena disfrutar, con cada estación que ofrece su propia particularidad.
Las fechas de inicio y fin de las estaciones del año en Venezuela son: Primavera: del 21 de septiembre al 21 de diciembre. Verano: del 21 de diciembre al 23 de marzo. Otoño: del 23 de marzo al 21 de junio. Invierno: del 21 de junio al 21 de septiembre. (Fuente: Estaciones del año.com). De todos modos, desde la frondosa primavera hasta la frescura del invierno, el país nos brinda una diversidad climática que complementa su riqueza cultural.
Entonces, si me percato del paso de estos períodos, pienso que somos como esas flores de la primavera, que aún después del otoño no pierden su esencia y su belleza. Con el paso del tiempo, en la percepción de mi vida, así como las heridas sanan, las lágrimas se secan, el alma se reconforta, el amor consigue una nueva fe y es lo que puede marcar el fin de una etapa para dar comienzo a algo nuevo, es como el reflejo de la llegada de estas estaciones.
Hace florecer los prados de amor en mi corazón
Permitirme sentir como la primavera hace florecer los más bellos prados de amor en mi corazón, todo se llena con hermosos colores y disfruto del aroma de las flores más hermosas que me muestra el paisaje, tanto en la ciudad más calurosa donde viví durante dieciséis años, como en mi ciudad natal donde vivo actualmente.
Por ejemplo, al estar en el último trimestre del año, me hacen ser consciente no sólo de enfrentar los altibajos de la vida, puedo darme tiempo también para las cosas que fortalecen mi espíritu, como tomar unas vacaciones y hacer alguna fiesta con las personas que quiero, evitando en lo posible estar corriendo, sin prisas, con la claridad de que es a mí misma que me debe importar mí propia felicidad.
Darme un espacio para las vacaciones significan un cambio de ritmo, ser cariñosa conmigo y con mis seres queridos, un periodo de reposo y renovación, incluso puede ser una época para ampliar y conocer personas nuevas, nuevos lugares, nuevos caminos y nuevas opciones.
Vivir en una constante primavera
Pienso que aunque haya mucho frío en el mundo de afuera, apreciar de noche el reflejo de la luna que va iluminando mi espíritu, así como la gran estrella de sol que hará que los días ya no sean grises, es como una manera de adueñarme de los momentos de mi existencia.
Se trata de regalarle un poco de flexibilidad a mí corazón, así como el planeta con las estaciones, debo aprender a vivir cada temporada como llegue y cuando llegue, a veces de forma precoz, a veces de forma tardía.
La vida siempre me regala la oportunidad de poder elegir volver a creer, de mi propia decisión depende el no quedarme mirando las flores muertas en el suelo y vivir en una constante primavera, que haga florecer las mieles del alma.
Y con ella llega un nuevo Verano
Después del invierno siempre habrá una nueva primavera y con ella llega un nuevo verano, todo depende de mi propia actitud, aún cuando es cierto que nada es para siempre, en mis manos esta ser feliz y eso es lo más importante, no esperar a que alguien lo haga, luego al vernos felices las demás personas se acercarán para contagiarse de esa felicidad.
Cuando muchas de las relaciones y situaciones en nuestras vidas, pasan por diferentes estaciones y por condicion natural humana, preferimos las estaciones de primavera y verano, aún cuando muchas veces en la mente tratamos de evitar las de otoño e invierno, pero en realidad es imposible, por ello es importante aceptar que estas estaciones tambien hacen parte del ciclo y cuanto menos nos resistamos a ello, más pronto pasaran.
Por supuesto que no es facil y no es de un dia para otro, ya que estas estaciones, tanto en la naturaleza, como en los sentimientos toman un tiempo determinado, creo que es importante vivirlas con la certeza, aceptar lo que no podemos cambiar, y con la fe en nuestro creador de que algun dia volverá a florecer la primavera.
Creo firmemente en el recurso de la oración para pedir a a Dios cuando es necesario armarnos de valor, otras veces de serenidad para poder superar cada cosa que muchas veces son obstáculos que sortear, porque disfrutar de las flores de la primavera es algo que nos debemos a nosotras mismas y a las personas que nos rodean.
Si desean participar y unirse al tema de esta semana, deben hacer Click aquí.
Los diseños y las imágenes en Canva. Las fotografías en mi galería tomadas de mi teléfono Honor Magic6 y editadas en canva Traducido con www.DeepL.com/Translator (versión gratuita)
In English
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Greetings to everyone, friends of the #EmpowerTalent community! With the topic they bring us each week—especially our dear @angelica7—who invites us to write about: “Spring,” where she points out that it’s not just a word that evokes changes in the seasons, but changes in life itself. What does it mean to think that we’re in spring? What would the flowers in your life look like in spring? Here’s my partcipation:
In my country, we don’t have the four traditional seasons; instead, we have a tropical climate divided into two main periods: the dry season (commonly called summer), which runs from December through April, and the rainy season (called winter), which runs from May through November; however, the weather has also been hotter during these months.
The Arrival of the Seasons
Although Venezuela does not experience the seasonal extremes typical of other latitudes, when I set out to search the Internet and explore Venezuela’s seasons, I discovered a journey through time—much like the climate itself—full of unique experiences worth enjoying, with each season offering its own distinct characteristics.
The start and end dates of the seasons in Venezuela are: **Spring:**September 21 to December 21. Summer: December 21 to March 23. Fall: March 23 to June 21. Winter: June 21 to September 21. (Source: Estaciones del año.com). In any case, from the lush spring to the crispness of winter, the country offers us a diversity of climates that complements its cultural richness.
So, when I reflect on the passing of these seasons, I think that we are like those spring flowers, which even after autumn do not lose their essence or their beauty. As time goes by, in my perception of life, just as wounds heal, tears dry, the soul finds comfort, and love gains new faith—and this is what can mark the end of one stage to make way for something new—it is like a reflection of the arrival of these seasons.
It makes the meadows of love bloom in my heart
Allowing myself to feel how spring makes the most beautiful meadows of love bloom in my heart—everything is filled with beautiful colors, and I enjoy the scent of the most beautiful flowers the landscape has to offer, both in the hottest city where I lived for sixteen years and in my hometown where I currently live.
For example, as we enter the last quarter of the year, it makes me realize that I don’t just have to face life’s ups and downs—I can also make time for the things that strengthen my spirit, like taking a vacation and throwing a party with the people I love, avoiding rushing around as much as possible, taking my time, and keeping in mind that it’s my own happiness that matters most to me.
Taking time off for a vacation means a change of pace, being kind to myself and my loved ones, a period of rest and renewal—it can even be a time to broaden my horizons and meet new people, discover new places, explore new paths, and consider new options.
Living in a Constant Spring
I think that even though it may be very cold out there in the world, appreciating the moon’s reflection at night as it illuminates my spirit—just as the great star that is the sun ensures that my days will no longer be gray—is a way for me to make these moments my own.
It’s about giving my heart a little flexibility; just as the planet experiences the seasons, I must learn to live each season as it comes and when it comes—sometimes early, sometimes late.
Life always gives me the opportunity to choose to believe again; it’s up to me not to just stand there looking at the dead flowers on the ground, but to live in a constant spring that brings out the sweetness of the soul.
And with it comes a new summer
After winter, there will always be a new spring, and with it comes a new summer. It all depends on my own attitude. Even though it’s true that nothing lasts forever, it’s up to me to be happy—and that’s what matters most. I shouldn’t wait for someone else to make me happy; when others see us happy, they’ll come closer to share in that happiness.
Many of the relationships and situations in our lives go through different seasons, and as a natural human tendency, we prefer spring and summer, even though we often try to avoid fall and winter in our minds—but in reality, that’s impossible. That’s why it’s important to accept that these seasons are also part of the cycle, and the less we resist them, the sooner they’ll pass.
Of course, it’s not easy, and it doesn’t happen overnight, since these seasons—both in nature and in our emotions—take a certain amount of time. I believe it’s important to experience them with certainty, to accept what we cannot change, and to have faith in our Creator that one day spring will bloom again.
I firmly believe in the power of prayer to ask God—when necessary—to give us courage, and at other times, serenity, so that we can overcome every challenge, which are often obstacles we must navigate, because enjoying the flowers of spring is something we owe to ourselves and to those around us.
If you’d like to take part and join in with this week’s topic, please click here.
The designs and images in canva The pictures in my gallery taken from my Honor Magic6 phone and edited in canva Translated with www.DeepL.com/Translator (free version)



