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MOVIE REVIEW: “Coyote vs. Acme” (2026)

This publication was also writen in SPANISH and PORTUGUESE.

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IMDb

Synopsis: After many years using products manufactured by the ACME company in his pursuit of the Road Runner, Wile E. Coyote has never managed to accomplish this mission. Seeking legal redress, he joined forces with Kevin Avery, a personal injury lawyer, to take on the megacorporation.

If I had to describe this movie in just a few words, I would say that it is perfectly chaotic (within its animated context), and reflective (within its humanistic context). Once the screenplay chose to blend two distinct worlds (the world of cartoons and the world of human beings) with such precision, it becomes easy to praise a product that was written with care, and executed with precise accuracy and filled with details that will certainly please most of the audience (globally speaking). It is first-rate entertainment (and which needs to be duly appreciated for its inspiring uniqueness).

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Giant Freakin Robot

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Muralzinho de Ideias

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Plugged In

In the plot (which in itself, is quite “surrealist”... in other words, it is exactly the way it should be) a cartoon character (Wile E. Coyote) decides to ask a human being (Kevin Avery, a personal injury lawyer) for help in filing a lawsuit against a megacorporation, which here is represented by the ACME company (responsible for manufacturing products, with various purposes, for cartoons around the world), and seeking legal compensation. This is only the beginning of a journey that, becomes increasingly more “absurd” as the screenplay progresses.

Claiming countless (and catastrophic) failures throughout his attempts to hunt the Road Runner, Coyote and his lawyer believe they have a winning case in their hands, but their enemy's interests are much more complex than they can imagine. In fact, there is a major conspiracy happening behind the scenes, and they will soon understand that they are getting into a “fight with the big dogs”; where there are some traps scattered along the path to justice. It is interesting to see how a movie that is visually (and deliberately) “silly” can trigger different feelings.

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Focus Daily News

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MIFF

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Folha de São Paulo - UOL

For most of the time, the screenplay is truly assertive on so many (and different) levels. There is little room for negative criticism (which is reduced to a few jokes with less narrative impact, and special appearances by animated characters that certainly should have been longer). Considering the “chaos” on which this movie's plot is based, it must be said that the trio of screenwriters (Samy Burch, James Gunn and Jeremy Slater) did a truly thought-provoking job, and always uses the legacy of the Looney Tunes itself as its ultimate reference at all times.

The way the plot is developed is very good. The characters blend together in a “natural” way without leaving room for any kind of awkwardness between the two worlds. What is on screen simply reaches the audience with fluidity, and this certainly paves the way for the audience to immerse themselves in the plot without raising major questions. Amidst far-fetched situations, everything always feels quite consistent in its own reality, and sparks genuine interest in the audience to keep watching what is being built with such cleverness and great comic timing.

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Giant Freakin Robot

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G1- Globo

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The Hollywood Reporter

Amidst so much confusion, Coyote and Avery form unexpected bonds of friendship, making everything around them gain considerable importance for the causes they are both fighting to defend. The duo has undeniable synergy, and all the special appearances are genuinely accessible (and natural) within everything the screenplay wants to tell. Without a doubt, part of the audience will feel an excessive amount of nostalgia at recurring moments; and this is one of the most emotional aspects, because some of them manage to “evoke” a past that always feels so distant.

The dynamic that makes all the characters interact is built upon an efficient mechanism, turning every aspect of the movie into essential elements. The screenplay could easily have gotten completely out of control (because, in essence, this was something expected from what the Looney Tunes represent), but here, I can say that all the work was done with enviable insight for movies that follow this same pattern. It is a pleasant surprise. The level of visual megalomania is incredibly fun, even in the caricatured presence of some characters (such as the villain).

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MovieWeb

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G1 - Globo

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AdoroCinema

Coyote vs. Acme is a movie that delivers much more than it promises. Dave Green has very visible creative control in his work as a director, and an evident command of production through the level of immersion within the narrative and what it carries at its core. The cast (both animated, through the voice acting... and human, bringing names such as Will Forte and John Cena) delivers good performances, and helps to “frame” the essence of this madness very well, which in its third act, manages to make us reflect on subjects that we would never have considered in movies like this.

[ OFFICIAL TRAILER ]


CRÍTICA DE PELÍCULA: “Coyote vs. Acme” (2026)

Sinopsis: Después de muchos años utilizando los productos fabricados por la empresa ACME en su cacería del Correcaminos, Wile E. Coyote nunca logró cumplir esta misión. Buscando una reparación jurídica, unió fuerzas con Kevin Avery, un abogado especializado en daños personales, para enfrentarse a la megacorporación.

Si tuviera que describir esta película en apenas pocas palabras, diría que es perfectamente caótica (dentro de su contexto animado), y reflexiva (dentro de su contexto humanista). Una vez que el guion eligió hacer la mezcla entre dos mundos distintos (el mundo de los dibujos animados y el mundo de los seres humanos) con tanta precisión, resulta fácil elogiar un producto que fue escrito con atención, y ejecutado con una exactitud precisa y repleta de detalles que seguramente agradará a la mayor parte del público (hablando globalmente). Es entretenimiento de primera calidad (y que debe ser debidamente apreciado por su singularidad inspiradora).

En la trama (que por sí sola, es bastante “surrealista”... es decir, es exactamente como debería ser) un dibujo animado (Wile E. Coyote) decide pedir ayuda a un ser humano (Kevin Avery, abogado especializado en daños personales) para iniciar un proceso judicial contra una megacorporación, que aquí está representada por la empresa ACME (responsable de fabricar productos, con diversas finalidades, para dibujos animados de todo el mundo), y buscar una reparación legal. Este es apenas el comienzo de un viaje que, va volviéndose cada vez más “absurdo” a medida que el guion avanza.

Alegando innumerables (y catastróficas) fallas a lo largo de sus intentos de cazar al Correcaminos, Coyote y su abogado creen que tienen un caso ganado entre manos, pero los intereses de su enemigo son mucho más complejos de lo que pueden imaginar. En realidad, hay una gran conspiración ocurriendo entre bastidores, y pronto entenderán que están entrando en una “pelea de perros grandes”; donde hay algunas trampas esparcidas en el camino de la justicia. Es interesante ver cómo una película que es visualmente (y deliberadamente) “tonta” puede desencadenar sentimientos diversos.

La mayor parte del tiempo, el guion es realmente asertivo en tantos (y diferentes) niveles. Hay poco espacio para críticas negativas (que se reducen a unos pocos chistes con menor impacto narrativo, y apariciones especiales de personajes animados que ciertamente deberían haber sido más largas). Considerando el “caos” en el que se basa la trama de esta película, hay que decir que el trío de guionistas (Samy Burch, James Gunn y Jeremy Slater) hizo un trabajo realmente estimulante, y que siempre usa como referencia, el propio legado de los Looney Tones como su máxima referencia en todo momento.

La manera en que la trama se va desarrollando es muy buena. Los personajes se mezclan de una manera “natural” y sin dejar espacio para que haya algún tipo de extrañeza entre los dos mundos. Lo que está en pantalla simplemente llega al público con fluidez, y eso ciertamente allana el camino para que el público se sumerja dentro de la trama sin hacerse mayores preguntas. En medio de situaciones descabelladas, todo siempre suena muy consistente en su propia realidad, y despierta en el público un interés real por continuar viendo lo que se está construyendo con tanta sagacidad y un sentido del ritmo muy cómico.

En medio de tanta confusión, Coyote y Avery crean lazos de amistad inesperados, haciendo que todo a su alrededor adquiera una importancia considerable para las causas que ambos están luchando por defender. La dupla tiene una sinergia innegable, y todas las apariciones especiales son genuinamente accesibles (y naturales) dentro de todo lo que el guion quiere contar. Sin dudas, una parte del público sentirá una nostalgia excesiva en momentos recurrentes; y este es uno de los momentos más emocionantes, porque algunas consiguen “evocar” un pasado siempre tan distante.

La dinámica que hace que todos los personajes interactúen está construida bajo una mecánica eficiente, convirtiendo todos los aspectos de la película en elementos esenciales. El guion podría fácilmente haberse salido totalmente de control (porque, en su esencia, esto era algo esperado por lo que los Looney Tones representan), pero aquí, puedo decir que todo el trabajo fue realizado con una perspicacia envidiable para las películas que siguen este mismo patrón. Es una grata sorpresa. El nivel de megalomanía visual es divertidísimo, incluso ante la presencia caricaturesca de algunos personajes (como el villano).

Coyote vs. Acme es una película que entrega mucho más de lo que promete. Dave Green tiene un control creativo bastante visible en su trabajo como director, y un dominio de producción evidente por el nivel de inmersión dentro de la narrativa y de lo que esta lleva en su esencia. El elenco (tanto animado, a través de los doblajes... como humano, con nombres como Will Forte y John Cena) ofrece buenas actuaciones, y ayuda a “enmarcar” muy bien la esencia de esta locura, que en su tercer acto, consigue hacernos reflexionar sobre asuntos que nunca consideraríamos en películas así.


CRÍTICA DE FILME: “Coyote vs. Acme” (2026)

Sinopse: Após muitos anos utilizando os produtos fabricados pela empresa ACME na sua caçada ao Papa-Léguas, Wile E. Coyote nunca conseguiu realizar essa missão. Buscando por uma reparação jurídica, ele uniu forças com Kevin Avery, um advogado especializado em danos pessoais, para enfrentar a megacorporação.

Se eu tivesse que descrever este filme em apenas poucas palavras, eu diria que ele é perfeitamente caótico (dentro do seu contexto animado), e reflexivo (dentro do seu contexto humanista). Uma vez que o roteiro escolheu fazer a mistura entre dois mundos distintos (o mundo dos desenhos animados e o mundo dos seres humanos) com tamanha precisão, fica fácil elogiar um produto que foi escrito com atenção, e executado com uma exatidão precisa e repleta de detalhes que com certeza agradará a maior parte do público (globalmente falando). É um entretenimento de primeira qualidade (e que precisa ser devidamente apreciado pela sua singularidade inspiradora).

Na trama (que por si só, é bastante “surrealista”... ou seja, é exatamente do jeito que deveria ser) um desenho animado (Wile E. Coyote) decide pedir ajuda a um ser humano (Kevin Avery, advogado especializado em danos pessoais) para mover um processo judicial contra uma megacorporação, que aqui é representada pela empresa ACME (responsável por fabricar produtos, com finalidades diversas, para desenhos animados mundo à fora), e buscar uma reparação legal. Esse é apenas o começo de uma jornada que, vai ficando cada vez mais “absurda” à medida em que o roteiro progride.

Alegando inúmeras (e catastróficas) falhas ao longo das suas tentativas na caça ao Papa-Léguas, Coyote e seu advogado acreditam que tem um caso ganho em suas mãos, mas os interesses do seu inimigo são muito mais complexos do que eles conseguem imaginar. Na verdade, há uma grande conspiração acontecendo nos bastidores, e logo eles entenderão que estão entrando numa “briga de cachorro grande”; onde há algumas armadilhas espalhadas no caminho da justiça. É interesse ver como um filme que é visualmente (e propositalmente) “bobo” pode desencadear sentimentos diversos.

Na maior parte do tempo, o roteiro é realmente assertivo em tantos (e diferentes) níveis. Há pouco espaço para críticas negativas (que são reduzidas as poucas piadas com menor impacto narrativo, e participações especiais de personagens animados que certamente deveriam ter sido mais longas). Considerando o “caos” no qual a trama desse filme se baseia, é preciso dizer que o trio de roteiristas (Samy Burch, James Gunn e Jeremy Slater) fez um trabalho realmente instigante, e que sempre usa como referência, o próprio legado dos Looney Tones como sua referência máxima em todo momento.

O modo como a trama vai sendo desenvolvida é muito bom. Os personagens se misturam de uma maneira “natural” e sem deixar espaço para que haja algum tipo de estranhamento entre os dois mundos. O que está na tela simplesmente chega até o público com fluidez, e isso certamente pavimenta o caminho para que o público mergulhe dentro da trama sem fazer maiores questionamentos. No meio de situações mirabolantes, tudo sempre soa muito consistente na sua própria realidade, e desperta no público um interesse real em continuar assistindo o que está sendo construído com tamanha sagacidade e ótimo timing cômico.

No meio de tanta confusão, Coyote e Avery criam laços de amizades inesperados, fazendo com que tudo ao redor deles ganhe uma importância de considerável tamanho para as causas que ambos estão lutando para defender. A dupla tem uma sinergia inegável, e todas as participações especiais são genuinamente acessíveis (e naturais) dentro de tudo que o roteiro quer contar. Sem dúvidas, uma parte do público sentirá uma nostalgia demasiada em momentos recorrentes; e esse é um dos momentos mais emocionantes, porque algumas conseguem “evocar” um passado sempre tão distante.

A dinâmica que faz com que todos os personagens interajam é construída sob uma mecânica eficiente, tornando todos os aspectos do filme em elementos essenciais. O roteiro poderia facilmente ter saído totalmente do controle (porque, na sua essência, isso era algo esperado pelo que os Looney Tones representam), mas aqui, eu posso dizer que todo o trabalho foi feito com uma perspicácia invejável para os filmes que seguem esse mesmo padrão. É uma grata surpresa. O nível de megalomania visual é divertidíssimo, até mesmo na presença caricata de alguns personagens (como o vilão).

Coyote vs. Acme é um filme que entrega muito mais do que ele promete. Dave Green tem um controle criativo bastante visível no seu trabalho como diretor, e um comando de produção evidente pelo nível de imersão dentro da narrativa e do que ela carrega na sua essência. O elenco (tanto animado, através das dublagens... quanto humano, trazendo nomes como Will Forte e John Cena) entrega boas performances, e ajuda a “emoldurar” muito bem a essência dessa loucura, que no seu terceiro ato, consegue nos fazer refletir sobre assuntos que nós nunca iríamos considerar em filmes assim.

Rating: 90/100.

Comments · 2

  • @mobi72(68)· 9h

    After this fine review I have added this movie in my watchlist. It would be fun to watch Roadrunner once again and in an almost real world.

  • @suisver(71)· 12h

    I love your review and the way you analyze the film. It's true, it might seem absurd to combine cartoons with humans, but if something good is achieved in the end, it's worth it.