
Al poco tiempo de haber terminado la serie Game of Thrones tras ocho años de estar al aire, en las redes sociales como Twitter y Facebook empieza a circular el nombre de una miniserie que no ha pasado para nada desapercibida alrededor del mundo, sobre todo en Rusia y en Ucrania, el lugar en donde ocurrió la tragedia de 1986.
Chernobyl es una producción de HBO en donde se recrea, paso a paso y punto por punto, los días previos y posteriores de uno de los desastres nucleares más polémicos del siglo XX, el cual se cobró la vida de miles de seres humanos y animales. El reparto, encabezado por Jared Harris, Stellan Skarsgard, y Emily Watson en sus respectivos papeles como el químico Valeri Legásov, el ministro Boris Scherbina y la física nuclear Ulama Khómyuk, hace un despliegue formidable de actuación; Harris, Watson y Skarsgard sin duda lograron un diálogo corporal tenso con el cual pretendían representar el discurso gubernamental y el discurso ético - moral sobre cómo la verdad podría afectar no solo la reputación de una nación sino también la incompetencia o la poca preparación ante una situación de peligro a nivel continental.
Los escenarios, idénticos a los de la zona de exclusión de Chernóbil, te transportan a los momentos en donde ocurre el accidente y los hechos que acontecieron posteriormente.
La narrativa te mantiene al borde de tu asiento, pues el tema y sus respectivos subtemas pertenecen a la historia reciente del siglo XX; un tema delicado que, aún después de 33 años, sigue siendo una herida en la memoria colectiva a través de diversas formas, especialmente en el campo de la salud. Sin embargo, es pertinente advertir que la narrativa refleja ciertas libertades artísticas para propósitos dramáticos; estas libertades originaron en cierto modo una serie de reacciones en Rusia que van desde el elogio por abordar un tema muy delicado hasta la vergüenza y la indignación por el señalamiento (in)directo al gobierno como el culpable principal del desastre.
Sería interesante ver la versión rusa que, se supone, empezaría a filmar este año como respuesta a la (no tan) sutil acusación externada en la miniserie. No estaría de más conocer la otra cara de la moneda.


