Ojo: Spoilers
El día de ayer fue mi cumpleaños, y si bien no había salido para nada durante todo ese día porque, bueno, algunos familiares no tenían muchas ganas, decidí pasarme la tarde viendo el primer capítulo de la nueva temporada de Game of Thrones y esta película, A hunter's prayer.
El film, basado en la novela homónima de Kevin Wignall, narra la historia de Ella Hatto, una jovencita cuya familia muere asesinada por órdenes de un multimillonario "altruista", ya que su padre había desviado recursos a sabiendas de lo peligroso que era hacerle eso a alguien que tiene a la mitad de la policía europea a su servicio. Ella estuvo a punto de correr esa misma suerte a manos de Stephen Lucas, un asesino a sueldo profesional adicto a las drogas. Sin embargo, éste termina aliándose con la chica, con quien termina estrechando una suerte de lazo padre-hija.
Ahora bien, debo reconocer que esta película no era tan mala como los críticos profesionales la pintan. Al menos en lo que respecta a su función de entretener a la audiencia.
Sí, tiene los chorrocientos mil clichés del malo se convierte en bueno, traba amistad o amorío con su supuesta víctima, persecuciones callejeras, etc., etc., etc., pero esos clichés, en mi opinión, fueron trabajados de manera decente, sin la necesidad de sobrecargarlos. Lo que sí se debió trabajar un poco más es en la cuestión de los diálogos, en las escenas de acción propiamente dichas y en los personajes. Sí, ciertamente Sam Worthington y Odeya Rush han hecho lo que pudieron para dar vida a los personajes al igual que los que interpretaban a los villanos, pero creo que los guionistas debieron haber hecho la suya mucho mejor al darle un poco más de forma a los personajes, desarrollarlos de tal forma que supusiera para los actores un reto a superar.
Quizás si los guionistas hubiesen prestado atención a esos detalles, la película no solo habría gozado de una mejor recepción crítica sino también una mejor aceptación por parte del público.
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