Ojo: Puede contener spoilers
Fuente de la imagen: IMDB
El día de ayer vi un film que tenía años sin ver y del cual pude disfrutar gracias a la tecnología actual. Dirigido por Alejandro Galindo y protagonizado por Fernando Soler, David Silva, Martha Roth y Carlos Riquelme, Una familia de tantas nos presenta el retrato cotidiano de los Cataño, una familia de clase media de mitad del siglo XX. Aquella familia se encuentra bajo el mandato dictatorial y represivo de Rodrigo (Soler), quien busca casar a su hija menor, Maru (Roth), tras cumplir los 15 años de edad. El pretendiente elegido por el señor Cataño es Ricardo, sobrino de un hermano suyo (Riquelme), quien es dueño de una finca algodonera.
Sin embargo, la paz "porfiriana" familiar se viene abajo cuando, en una esplendorosa mañana, aparece en su puerta Roberto Del Hierro (Silva), un joven vendedor de aspiradoras y refrigeradores con ideales familiares modernos.
Mediante una narrativa sólida, Galindo nos muestra con maestría el choque de dos formas de crianza familiar; si bien en ambas los valores como el respeto y la lealtad a la familia son promovidos, las formas en las que se inculcan son relativamente distintas. La educación familiar de los Cataño se basaba en el miedo y la regulación asfixiante de todos los aspectos de la vida de sus integrantes, especialmente de las tres hijas Estela, Maru. y Lupita. Así mismo, era notorio que no había equilibrio en la autoridad familiar; podría decirse que el padre era quien decidía quién entra, quién sale, hasta con quién uno se puede relacionar. La madre, por el contrario, no tenía voz ni voto en asuntos en los que ella debería opinar, especialmente en lo tocante a los hijos.
Con Roberto Del Hierro notamos una educación distinta. En él prevalece el discurso de una igualdad en la autoridad familiar; cualquier decisión tomada sería entre los dos, pues la relación era un trabajo en equipo y no un gobierno tiránico en donde la voluntad del padre o de la madre es la única válida. Es este último modelo familiar que Maru, la mediana de las tres hijas de Rodrigo, elige al darse cuenta de que nunca sería feliz si continuaba repitiendo el ciclo tiránico en el que estaba sumergida durante una buena parte de su vida.
Esta confrontación de formas de crianza descubre ante los ojos del espectador las consecuencias que acarrean el autoritarismo y la intransigencia en un núcleo que evoluciona constantemente acorde a los tiempos en que se vive y que se adapta a la tecnología que se desarrolla.
Recomiendo ampliamente esta película a los profesores de secundaria, preparatoria y hasta de universidad, esto como una forma de ejemplificar la década de 1940 (período de introducción de aparatos electrodomésticos en los hogares del país) o como una muestra de cómo era la estructura de una típica familia mexicana.



